22/8/18

“El Fandango de los Muertos” de Constancio Suarez


“El Fandango de los Muertos”
de
Constancio Suarez
PERSONAJES:
- ASCANIO
- MATIAS
- CONMEMORACION
- INES
- REGINO
- CANUTO
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ACTO UNICO
Panteón del pueblo; sepulcros de mal gusto, adornados con guirnaldas de
zempazúchitl, farolitos de vidrio, velas de cera, lamparitas y muchos braserillos
donde humea copal y pebete; sobre los sepulcros ofrendas varias, como latos de mole,
calabaza en tacha, mucha fruta, ponches, chacualole, jarros con pulque, tazas de
chocolate, bizcochos de muerto, etc. Es media noche. Al alzarse el telón suena la
última campanada, todos los esqueletos y momias se levantan de sus tumbas con
precipitación. Ascanio, Canuto, Matías, Inés, Conmemoración y Esqueletos, 2 de ellos
con guitarras.
ASCANIO: ¡La doce de la noche! ¡Todos afuera! En orden, señores, en orden.
¡Cuidado con voltear los platos de mole y los jarros de pulque!
MATIAS: (alejando los adornos) ¡Vaya unos adornos tan dados a la trampa!
ASCANIO: ¡Uyyy, ya me estoy ahogando con toda esta humareda! (tose)
CONMEMORACION: ¡Cállense, insolentes, descreídos! ¡Estos adornos y estos
pebetitos son para nuestro descanso y salvación!
MATIAS: ¡Que descanso, ni que salvación! ¡Vaya! Las cosas son para comer. Eso sí.
CANUTO: ¡Ah caramba! Las cosas de comer. Y creo que están ahora para chuparse
los huesos, según el olorcito que me llega.
ASCANIO: ¡De veras que sí! ¡Ay caracoles! Qué buena cara tiene la calabaza en
tacha y el pulquito sobre todo.
MATIAS: Lo que más me gusta a mí, es el chacualole.
INES: Y a mí, el ponche y los tejocotes.
MATIAS: Yo prefiero a todas las ofrendas, el chocolate y los bizcochos de muerto.
ASCANIO: Cuando estaba vivo me daba unos atracones en este día…
CANUTO: Si se trata de atracones, dígalo yo. Una furibunda indigestión de todos
los santos, fue la que me condujo a este sitio, sin que valieran curanderos, médicos
ni brujos. Nada. Estire la pata y…san, se acabo.
MATIAS: Casi igual me sucedió a mí.
CANUTO: ¡Ya me acuerdo, ya me acuerdo!
MATIAS: Don Canto y yo fuimos muy amigos, desde mucho tiempo antes de
morirnos.
CANUTO: ¡Cabal! ¡Sí, señor!
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MATIAS: Y éramos cómicos, ¿Verdad, don Canuto?
CANUTO: Y de los más distinguidos y mimados del público. ¡Artistas inimitables!
MATIAS: ¿Se acuerda que en estos días representábamos los famosos Tenorios?
CANUTO: ¡Ya lo creo! Y como no me he de acordar. Yo hacía al don Juan y usted al
Ciutti.
MATIAS: ¡Y era una de aplausos y dianas que…
ASCANIO: ¿En qué teatros trabajaban ustedes?
CANUTO: ¡En los mejores de México! Por ejemplo en el Teatro Invierno, en
Arsinas, en el Guerrero, etc…etc.
MATIAS: Y a veces salíamos a recorrer la legua; pero esto era solo para
distraernos, por pasear; fuimos a…Ixtacalco, Texcoco, Tlalpan…Iztapalapa…
CONMEMORACION: Ya…ya… ¡Basta de comiquerías! Son puras papas lo que están
contando.
CANUTO: ¿Papas, doña Conmemoración? ¡Papas! Ya se ve que usted nunca iba a
los teatros. En las iglesias nada más se vivía mascullando el rosario, confesándose a
cada minuto y comulgando…con ruedas de molino.
CONMEMORACION: ¡Silencio! ¡Sacrílego! ¡Condenado! Usted como era rete masón
y hereje…y protestante…y espiritista…y…que se yo cuantas cosas más…
CANUTO: Y usted una hipocritona… ¡Rata de sacristía!
CONMEMORACION: ¡Jesús! ¡Qué insulto tan grande! ¡Yo, hipócrita! ¡Yo, Rata!
MATIAS: O tuza…como usted quiera.
CONMEMORACION: ¡Jesús! ¡Creo que voy a morirme otra vez del coleron que
estoy haciendo! ¡Ay, si no fuera por el respeto que se merece el camposanto, les
diera más mojicones que…
CANUTO: Ja ja ja.
CONMEMORACION: ¡Excomulgadores! Con razón a ninguno de los 2 les han
pagado sus deudos ni un solo responso en todo el día.
MATIAS: ¡Ay, doña Conmemoración! No me hable usted de responsos, que yo
todavía estoy mareado con tanto latinajo que hemos oído en todo el día.
INES: Sí, realmente que ahora han sido más que otros años.
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CONMEMORACION: Eso prueba tan solo, que la religión de los vivientes avanza y
progresa. Muy bien hecho. Muy bien hecho. ¡No son como ustedes, masones
endemoniados. Verdaderamente es una desgracia, una calamidad que los hayan
sepultado aquí que es tierra bendita. ¡Ustedes deberían estar en la viña o en el
muladar…que es lo mismo!
CANUTO: Eche usted, eche usted todo lo que guste por esa pestífera boca, señora
momia.
CONMEMORACION: ¡Pero así, momia, pestífera y todo; muy católica, apostólica y
romana! ¡Pero el gusto que tengo es de que las almas de ustedes han de estar en
este momento refritas, retecontrarrefritas en los profundísimos infiernos!
TODOS: ¡Ja ja ja ja! (risa general)
CONMEMORACION: (furiosa) ¿A que les encajo de mordiscos? (hace ademán de
morderlos)
TODOS: ¡Momia de rabia! ¡Momia de Rabia!
ASCANIO: Orden, señores…¡Orden!
CONMEMORACION: ¡Que yo no tengo rabia! ¡Lo que tengo es hidrofobia!
ASCANIO: ¡Silencio, doña Conmemoración!
TODOS: ¡Fuera…fuera…fuera! ¡Fuera de aquí!
CONMEMORACION: ¡Si yo les he de dar un mordisco aunque sea! (intenta morder
a Canuto)
CANUTO: ¡Eh, señora! Estese usted quieta…que no estoy para esas bromas.
CONMEMORACION: ¡Ni yo, mucho menos, señor don Canutejo! ¿Pes qué está usted
creyendo que soy tan gaje para dejarme ultrajar poco más o menos? ¡Habrase visto
indecente!
CANUTO: ¡La indecente lo es usted!
ASCANIO: ¡Que viene a agriarnos la fiesta!
MATIAS: ¡Afuera esa momia!
TODOS: ¡Al agujero otra vez!
CONMEMORACION: ¿Con que al agujero, eh? Pues sépanse todos ustedes que yo
soy my libre para estar donde se me pegue la real gana. ¿Estamos?
CANUTO: ¡Pero en juicio, señora, en juicio!
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CONMEMORACION: ¿Cómo que en juicio? ¿Acaso piensa usted que estoy loca o
borracha, cando ni siquiera he olido el pulque de las ofrendas?
ASCANIO: Bueno, pues dejémonos ya de cuestiones y vamos a cenar en toda paz y
armonía. ¡Ya ven ustedes señores, que solo cada año nos dan de comer desde que
estamos en este barrio!
MATIAS: ¡Bien dicho! ¡Viva Ascanio!
TODOS: ¡Viva! ¡Viva!
CANUTO: ¡Que vivan los muertos!
TODOS: ¡Que vivan!
ASCANIO: ¡Y mueran los vivos!
TODOS: ¡Sí, que mueran!
CANUTO: ¡A cenar, a cenar…que se enfría…! (todos se sientan en el suelo,
disponiéndose a cenar)
MATIAS: Doña Conmemoración, tenga usted la bondad de servirnos la mesa…¡Digo
el suelo!
CONMEMORACION: ¡Yo no! Sírvanse ustedes si quieren.
CANUTO: ¡Eh, doña Conmemoracioncita! ¡No sea usted rencorosa!
CONMEMORACION: Nada más porque no se diga… (Aceptando, empieza a servirles
ayudada de Matías)
MATIAS: (Al ir a tomar la ofrenda del sepulcro de Regino) Pero si don Regino aún
no ha salido.
CANUTO: ¿Qué don Regino?
MATIAS: El muerto que enterraron la semana pasada.
ASCANIO: ¡Pues a despertarlo! ¡A despertarlo! ¡Cómo no puede adivinar nuestras
costumbres, ni saber nuestro reglamento…!
MATIAS: (Llamándole) ¡Eh, señor don Regino! ¡Salga su merced! ¡Vamos a cenar!
REGINO: (Saliendo soñoliento de la tumba) ¡Voy…ya voy…! (bostezando)
CANUTO: ¡Pues luego, joven, luego! ¡No sea perezoso!
REGINO: ¡Ah! ¿Pero se trata de comer? (se sienta sobre s sepulcro y tira los platos de
mole, calabaza, chocolate, faroles, etc.) ¡Ay…ay…ay…! ¿Sobre de qué me he sentado
yo? ¿Qué es esto?
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ASCANIO: ¡Uyyy…se ha sentado sobre la ofrenda y los faroles!
TODOS: (Riendo) ¡Ja ja ja ja!
REGINO: Pero, ¿Por qué no avisan ustedes? ¡Caramba! ¡Todo el pantalón me he
puesto del asco! ¡Y es de paño finísimo! Y luego estos condenados vidrios que se
me han encajado.
CANUTO: No haga usted caso, joven. (A los demás) ¡Como ignora todavía nuestros
usos!
REGINO: ¡Pues la broma es más que pesada! (limpiándose el pantalón)
ASCANIO: ¡Resignación, joven, resignación!
REGINO: ¡Sí! ¡Resignación! ¡Como ustedes no se han clavado en el trasero estos
malditos faroles!
MATIAS: ¡Todo entra en la diversión, don Regino!
REGINO: ¡Pues bonito estoy para semejantes diversiones!
CANUTO: ¡Eh, no haga usted caso por tan poco…y vamos a cenar!
REGINO: Bueno, señores… ¿Es decir que acá se come solamente cada 8 días?
CANUTO: ¡Ah, bueno fuera! No, señor, se come cada año nada más y eso por las
ofrendas que nos ponen los vivos en este panteón; que si no fuera por esto, no
comeríamos nunca. Pero dejémonos de reflexiones, hoy lo que importa es comer y
beber. ¡Con que así, alegre esa calavera y a embaular las ofrendas, que ya se hace
tarde!
ASCANIO: (Se sorprende al ver a Regino) ¡Que miro! ¡Compadre! ¡Compadrito! ¡No
lo había reconocido! ¡Un abrazo compadre! (se abrazan levantándose en lo alto)
REGINO: He de estar muy desfigurado.
ASCANIO: ¿Pos de que murió usted, compadrito?
REGINO: De viruelas prietas y de…garrotillo.
TODOS: ¡Con razón! ¡Con razón!
ASCANIO: ¡Ah, la caravana, compadre, la caravana! Lo principal se nos olvidaba.
REGINO: Y eso, ¿Cómo es?
ASCANIO: (Inclina el cuello hasta abajo) Así, así. Haga usted lo mismo. (Regino lo
hace) Eso es. ¡Ay, compadrito de mi vida…digo de mi muerte! Porque como usted
ve, ya no pertenecemos a este mundo.
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REGINO: Sí, sí, ya lo veo; desde hace 8 días. Y caramba, que es pesadísimo el ser
difunto. ¡Este endemoniado perfume! Que no huele a rosas por cierto.
ASCANIO: Deje usted, compadrito, de pensar en cosas tan insignificantes y a
engullir…a engullir…
REGINO: Pero es que…
CANUTO: Con el tiempo ya se irá acostumbrando al olorcillo y a todo…a todo.
MATIAS: Pues claro, mire usted a nosotros, ya tenemos curtido el olfato y no nos
parece feo el perfume que usted despide, ni…
CANUTO: Sí, sí, todo eso estará muy bien, pero que no se vaya en conversación la
noche. ¡A cenar! Esto es lo positivo, lo demás son ilusiones.
TODOS: (Aplaudiendo) ¡Bien…bravo! ¡Canuto para presidente!
ASCANIO: ¡Bravísimo!
MATIAS: Comencemos por humedecer un poco los huesos con algunas copitas.
ASCANIO: ¡Me parece muy bien! (sirve unos jarros con pulque) Ande usted,
compadrito.
REGINO: Usted primero, compadre.
ASCANIO: Déjese de etiquetas. Entre muertos todos somos de confianza. (Todos
toman su jarro) ¿Qué es lo que pide el seguro social?
TODOS: ¡Salud!
MATIAS: Ahora sí. ¡A cenar de ha dicho!
ASCANIO: Ande usted, compadrito. Mire esta piernita de guajolote, está bien buena.
CANUTO: No extrañe los cubiertos, aquí todos somos de confianza, como ha dicho
Ascanio.
MATIAS: Coma bien. Aunque se ensucie las quijadas, no tenga cuidado.
ASCANIO: ¿No quiere chocolate, compadrito? Estos bizcochos tienen mantequilla.
REGINO: De veras que están buenos.
CANUTO: ¡Música, señores, música! (se escucha música. Doña Conmemoración saca
del plato de Matías un pedazo de carne)
MATIAS: ¡Eh, Doña Conmemoración, deme esa pechuga que ha sacado usted de mi
plato!
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CONMEMORACION: ¡De su plato! ¡Estará usted loco! Ni que fuera tan tragona como
usted.
MATIAS: Lo es y más, mire deme mi pechuga y ahorrémonos de cuestiones.
CONMEMORACION: Tenga toda mi carne, hártese todo mi plato. Yo no lo necesito.
(Empuja el plato)
CANUTO: ¿Volvemos a los pleitos, doña Conmemoración? ¡Caramba!
ASCANIO: Ya no haga tantos corajes, doña Momia, que va usted a torcerse.
CONMEMORACION: ¿Y a usted que ca…rambas le importa?
CANUTO: ¡Eh! Coma y calle, doña Conmemoración.
REGINO: (Aparte) Pues vaya si es díscola la muerta esta. (Canuto quita un trozo de
calabaza del plato de Ascanio)
ASCANIO: ¡Caracoles! Pues usted también don Canuto, echa su triunfo, ¿verdad?
¡No, no, eso si no me conviene! Esa calabaza es mía…a mí me la ha puesto mi
mujer…como ofrenda; la conozco muy bien, deme usted. (Se la arrebata.
Conmemoración toma un bizcocho de la charola que tiene Matías)
MATIAS: ¡Y vuelta otra vez, doña Conmemoración! ¡O doña Tragazón! ¡Ese pan me
pertenece!
CONMEMORACION: ¡Sí, sí señor, usted quiere que todo le pertenezca! Pues sépase
que este bizcocho de muerto es mío…muy rete mío, es de los de a peso que hacen
en la dulcería del Águila de Oro.
CANUTO: ¡Orden, señora, orden!
CONMEMORACION: Después de que mi pobre viudito se sacrificara por ponerme
mi ofrenda, estos muertos de hambre, masonotes han de mangoneármela.
REGINO: ¡Carambolas! Ni en las tumbas hay sosiego. “Ya ni en la paz de los
sepulcros creo”.
ASCANIO: ¿Qué le parece, compadrito? ¿Qué cuestiones tenemos esta noche?
¡Hombre! Y hay razón después de todo.
MATIAS: Como que solo cada año tenemos esta ganga y cenamos.
REGINO: Es claro…es claro.
ASCANIO: Pero anímese, compadrito; no se esté tan corto, ya ve la confianza y
llaneza que reina entre nosotros.
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REGINO: (Irónico) Sí…sí…ya lo miro. Como que acabará el tal banquete a
calaverazos.
CONMEMORACION: ¡Eh! ¿Qué cosa está usted rezando caballerete? ¡Segura estoy
que no es ningún responso! A mí nadie me murmura, ¿Estamos?
CANUTO: ¡Otra vez! Lo dicho, esta señora tiene ahora ganas de pelear con todos.
REGINO: Pero, señora, si yo no… ¡Ah! ¿Pero qué es lo que miro? ¿Será un sueño?
No…no…
ASCANIO: ¿Qué le pasa, compadre?
REGINO: ¡Oh, espantosa realidad! ¡Mi suegra! ¡Doña Conmemoración!
CONMEMORACION: ¡Ah! Sí…sí. ¡Tú eres Regino, el marido de mi Petrona! El
badaluque, el azota calles, el vicioso, el infame que le zumbaba todos los días a mi
hija. ¡Desvergonzado! (Abalanzándose sobre él)
REGINO: ¡Yo soy desvergonzado! Ni zumbaba calles…ni…ni… (Respondiendo al
ataque)
CANUTO: ¡Orden, señores, orden, con mil millones de demonios!
CONMEMORACION: ¡Jesús! ¡Jesús! ¡Que boca! ¡Ave María Purísima!
REGINO: ¡Uy! ¡Caramba! ¿Quién iba a pensar que hasta en el panteón me
perseguiría mi endiabladisima suegra?
CONMEMORACION: ¡Eh! ¿Qué cosa está usted rezando? ¡Pillo, insolente, canalla,
bandido! ¡Ladrón!
REGINO: Doña Conmemoración, ¿O se frena usted o yo la refreno?
CONMEMORACION: ¡A mí no me pone usted el freno, ni nadie, porque no soy mula!
¡Desvergonzado! ¡Tenga usted! (Le avienta un plato de mole y otras cosas de las
ofrendas)
REGINO: (Tirándole una calabaza y otras frutas) ¡Tenga usted vieja cochina!
CONMEMORACION: ¡Sinvergüenza! ¡Telele! ¡Apestoso!
TODOS: ¡Orden! ¡Orden! ¿Qué es esto?
REGINO: ¡Tiñosa! ¡Cara de babucha! ¡Deslenguada!
CONMEMORACION: Cállese, insolente… ¡Pelagatos! (Los logran sujetar)
CANUTO: ¡Ya basta…basta!
ASCANIO: Haya paz, compadrito, haya paz…
10 MATIAS: ¡Cálmese, Doña Conmemoración!
CANUTO: (Sobre un sepulcro) Escúchenme. No es justo ni razonable que una noche
como ésta, que es la única en la que podemos gozar, no de la vida, sino de la
muerte, se vuelva todo cuestiones y ofrendazos. Dad al olvido los disgustos.
¡Reconciliación general! ¡A continuar nuestra cena en paz y alegría! He dicho.
TODOS: (Aplaudiendo) ¡Muy bien dicho! ¡Se ve, se siente, Ascanio para presidente!
MATIAS: ¡Que siga el banquete! ¡Que siga el festín! ¡Música, señores!
ASCANIO: El pulquito se cansa de esperarnos.
REGINO: ¡Claro!
CANUTO: ¡Venga la sangre de la Xóchitl! (Se escucha una pieza alegre)
MATIAS: ¡A darle a la penca!
TODOS: ¡A darle!
REGINO: (A Inés) ¡Ay joven…usted divina, angelical!
CANUTO: ¡Bomba! ¡Bomba! ¡Tiene la palabra don Regino!
REGINO: Pero, señores, si yo no…
TODOS: ¡Que brinde! ¡Que brinde! (Regino se pone en pie con su jarro de pulque)
CANUTO: ¡Silencio!
REGINO: “Porque cesen las cuestiones…y todos los desconciertos…que con mi
suegra he tenido…en esta…reunión de muertos…brindo por la bella Inés y la culta
sociedad, que en esta noche disfruta…del mole…del pulque…y de la fruta, que nos
brinda…la amistad”
TODOS: (Aplauden y beben) ¡Bravo, bravísimo! ¡Diana, diana!
INES: ¡Que versos tan bonitos!
CANUTO: Y sobre todo tan sentimentales.
ASCANIO: ¡No, no, si lo que es mi compadrito vale oro molido! ¡Tiene un talento
colosal, fenomenal, archicontrapiramidal!
REGINO: Muchas gracias, compadrito, muchas gracias, señores. ¡Eres muy linda
Inesita!
ASCANIO: ¡Más pulque! ¡Traigan más pulque!
CANUTO: ¡Ahora tiene la palabra, doña Conmemoración!
11 TODOS: (Aplaudiendo con pies y manos) ¡Bomba…bomba…bomba!
CONMEMORACION: ¡Eh! ¡Carambas! Yo no soy el juguete de ustedes. Sépase que
soy toda una señora.
ASCANIO: ¿Pero quién dice lo contrario?
REGINO: ¡Que brinde mi suegra!
TODOS: ¡Que brinde, que brinde! (Todos gritan y aplauden)
CONMEMORACION: (Tapándose los oídos) ¡Ay…ay…misericordia! ¡Que me rompen
los oídos!
CANUTO: ¡Tiene la palabra, doña Conmemoración!
REGINO: Ande usted, mamá suegra, que el público lo pide.
CONMEMORACION: Ay, Reginito, desempeñame tú que eres literario.
TODOS: ¡No! ¡No! ¡Que hable doña Conmemoración!
ASCANIO: Pues no hay más remedio que exprima usted la calavera.
TODOS: ¡Conmemoración! ¡Conmemoración!
CONMEMORACION: (Se pone de pie con s jarro de pulque y aparte dice a Regino)
Apúntame Reginito.
CANUTO: ¡Atención, señores! ¡Oído al hueso!
CONMEMORACION: Por Dios, Regi, ¿Qué digo?
REGINO: Pues ya no se me ocurre nada, diga usted lo que le salga.
CONMEMORACION: (Creyendo que lo que le dice Regino es el brindis) “Pues ya no se
me ocurre nada, diga usted lo que le salga…” (Todos silban estrepitosamente)
CANUTO: ¡Silencio! ¡Orden, señores!
CONMEMORACION: “Muy encuentra me satisfecho de la disfruta y de la amistad…y
yo con mil golpes de pecho, les doy mi sinceridad…por los brindos, yo bizcocho y el
guajolote de mole…y el guajolote de mole…que hoy la religión nos da. Yo no soy
espirituista, sino católica nieta, mas yo por ahora les doy la receta y alegre
brindo…por la juventud”
CANUTO: ¡A coronarla! ¡A coronarla!
TODOS: (Ruidosamente aplauden) ¡Bravo! ¡Bien! ¡Que viva doña Conmemoración!
¡Diana…diana! (Ascanio corona con una guirnalda de zempazúchitl a doña
Conmemoración)
12 MATIAS: ¡A coronarnos todos!
TODOS: ¡Viva la fiesta! ¡Que vivan los muertos!
ASCANIO: ¡A terminar el pulque! ¡Viva la Xóchitl! (Comienzan a estar ebrios)
REGINO: ¡Ay…ay…ay…si todo el panteón me está dando vueltas! ¡Sostenme,
sostenme…Inesita…
MATIAS: Yo estoy borracho…pero muy borracho….
CANUTO: (A Regino) ¿Qué le parece jo…jo…jo…joven? ¿Ve…verdad que aquí se
go…goza más…que en el mundo? Ja ja ja ja…
ASCANIO: ¡Otro…otro jaloncito, compadrito! Envidia les diera a los vivos si nos
miraran…ja ja ja…
REGINO: (A doña Conmemoración) Ande, queridísima suegra…otro brindis…
TODOS: ¡Sí…sí! ¡Otro…otro…otro!
CONMEMORACION: (Se pone de pie) ¡Atención! “Estoy borracha de amores en este
panteón liviano, y brindo por don Ascanio y por mi yerno Regino. Con el pulque
diamantino, de las melodiosas flores, con todos los corazones del Arzobispo de
toda la inspiración”. ¡Ya ni sé lo que digo!
TODOS: ¡Bien…bravo! ¡Que viva doña Conmemoración! ¡Diana…diana!
REGINO: “Salud, artista refrigerante, bella hurí de mis sentidos, que caminas
cual…atlante, por los senderos fallidos…del pabellón trigarante”.
TODOS: ¡Que viva Regino! ¡Diana…diana!
ASCANIO: Compadrito, es usted un aguacero de inspiración. ¡Una tempestad de
inteligencia y de talento colosal! ¡Viva mi compadre Regino!
TODOS: ¡Viva! ¡Diana…diana!
MATIAS: Otra…otra copita…joven…
REGINO: ¡Ay…ya ni sé donde tengo la boca! (Se busca la boca por los ojos, por las
narices y al fin se echa el pulque por la oreja) ¡Ja…ja…ja…ja…! ¡Qué bonito es ser
difunto!
ASCANIO: ¿Lo ven, muchachos, que pronto se le quito lo tristejo a mi compadrillo?
REGINO: ¡Que viva la independencia!
TODOS: ¡Que viva!
REGINO: ¡Viva México!
13 TODOS: ¡Viva! (Se escuchan gritos desacompasados y toda clase de manifestación de
embriaguez y alegría)
ASCANIO: ¡Más pulque! ¡Quiero más pulque!
MATIAS: ¡Aunque nos lleve la trampa!
CANUTO: ¡A beber! ¡A beber! (Todos siguen bebiendo)
REGINO: ¡Viva México!
TODOS: ¡Viva! ¡Diana…diana!
CANUTO: ¡A bailar…a bailar muchachos! ¡Que siga la fiesta!
REGINO: ¡Un jarabe! ¡Un jarabe!
TODOS: ¡Sí, un jarabe!
REGINO: ¡Dele fuerte, compadrito!
CANUTO: ¡Que mueran los vivos!
TODOS: ¡Que mueran!
REGINO: ¡Y que vivan los muertos! (Todos bailan. Oscuro)
TELÓN