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Mostrando entradas de octubre 27, 2016

Anton Chejov El aniversario

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Anton Chejov El aniversario
PERSONAJES ANDREI ANDREEVICH SCHIPUCHIN Director de la banca Sociedad Mutual de Crédito de N... Hombre relativamente joven y con monóculo. TATIANA ALEKSEEVNA Su mujer: de veinticinco años. Kusma NikolaichJIRIN  Contable en el Banco. Un viejo. NASTASIA FEDOROVNA MERCHUTKINA Vieja vestida con un salop. Los directivos del Banco. Los empleados del mismo. La acción tiene lugar en el local de la Mutual de Crédito, de N
Acto único Despacho del director. A la izquierda, una puerta abre sobre las salas de empleados. Hay dos mesas de escritorio. En el  aderezo de la estancia se aprecian pretensiones a un lujo refinado: muebles tapizados de terciopelo, flores, estatuas,  alfombras, teléfono... Es el mediodía.
En la escena, y calzado con unos «valenkii» (1), está solo JIRIN
JIRIN. -(A gritos, y asomando la cabeza por la puerta.) ¡Diga que compren en la farmacia quince «kopeikas» de gotas de valeriana y que traigan también al despacho del director agua fresca!... ¡Hay que decí…

LA INTRUSA MAURICE MAETERLINCK

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LA INTRUSA Maurice Maeterlinck





PERSONAJES
el abuelo. (Es ciego.) el padre. el tío. las tres hijas. la hermana de la caridad. la criada. La acción se desarrolla en los tiempos modernos.

ACTO ÚNICO
Sala bastante sombría en un antiguo castillo. Puerta a la derecha, puerta a la izquierda y puertecilla disimulada en un ángulo. En el fondo, ventanas con vidrieras de colores, en las cuales domina el verde, y una puerta de cristales que abre sobre una terraza. Gran reloj flamenco en un rincón. Lámpara encendida.
las tres hijas. —Ven aquí, abuelo; siéntate bajo la lámpara. el abuelo. —Me parece que hay poca luz aquí. el padre. — ¿Vamos a la terraza o nos quedamos en esta habitación? el tío. — ¿No valdría más quedarnos aquí? Ha llovido toda la semana, y estas noches son húmedas y frías. la hija mayor. —Sin embargo, hay estrellas. el tío. — ¡Oh! Las estrellas no quieren decir nada. el abuelo. —Vale más que nos quedemos aquí. No se sabe lo que puede ocurrir. el padre. —Ya no hay que tener inquietud. Ya no hay pelig…