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Mostrando entradas de julio 24, 2015

Patrick Süskind EL CONTRABAJO

Patrick Süskind
EL CONTRABAJO

Una habitación. Se oye un disco, la Segunda Sinfonía de Brahms. Alguien la tararea.
Vuelven unos pasos que se alejaban. Alguien abre una botella y se sirve una cerveza.
Un momento... ya viene... ¡Ahora! ¿Lo oye? ¡Ya! ¡Ahora! ¿Lo oye? Pronto volverá, el mismo pasaje; espere un momento. ¡Ahora! ¿Lo oye? Me refiero a los bajos. A los contrabajos...

Levanta el brazo del tocadiscos. Fin de la música.

Éste soy yo. O, mejor dicho, nosotros. Mis colegas y yo. La orquesta nacional. La Segunda de Brahms es impresionante. En aquella ocasión éramos seis, un conjunto de fuerza mediana. En total somos ocho. De vez en cuando vienen de fuera y llegamos a diez. Incluso hemos llegado a ser doce, lo cual es muy fuerte, se lo aseguro, muy fuerte. A doce contrabajos, si ellos quieren —en teoría, claro—, no se les puede mantener a raya ni con toda una orquesta. Aunque sólo sea físicamente. Los otros no tienen nada que hacer. De hecho, sin nosotros no se puede empezar nada. Puede ust…

ANTES DEL DESAYUNO Eugene O' Neill

ANTES DEL DESAYUNO
Eugene O' Neill

Escenario: Una pequeña habitación que sirve a un tiempo de
cocina y comedor en un departamento de la calle Christopher,
en Nueva York. A foro, una puerta que lleva al vestíbulo. A la
izquierda de la puerta, una pileta y una cocina de gas de dos
mecheros. Más allá de la cocina y hacia la pared de la
izquierda, un armario de madera para platos, etcétera. A la
izquierda, dos ventanas que dan sobre una escalera de
emergencia, donde varias plantas en sus tiestos agonizan en
el abandono. Delante de las ventanas, una mesa cubierta con
un hule. Dos sillas con asiento de caña junto a la mesa. Otra
contra la pared, a la derecha de la puerta del foro. En la
pared de la derecha, foro, una puerta que lleva a la alcoba.
Más adelante, diversas prendas de vestir de hombre y de
mujer prenden de unas clavijas. Desde el rincón de la
izquierda, foro, hasta la pared de la derecha, primer término,
hay tendida una cuerda con ropa.
Son aproximadamente las ocho y media de la mañana de un
d…