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Mostrando entradas de abril 14, 2015

Historias del hoyo y del Nahual por Carlos Talancón

Historias del hoyo y del Nahual por Carlos Talancón
Hombre:       “Fuentes de la procuraduría confirmaron el hallazgo de seis cadáveres que ya habían fallecido y cuyos cuerpos muertos fueron encontrados sin vida en uno de los parajes del barrio conocido como el hoyo…”  El hoyo… si ése era mi barrio. Pinches escalofríos que era entrar ahí. Me cae que sólo hace falta poner un pie adentro pa’entender por qué lo llaman así… EL HOYO. (Va a regresar al periódico pero vuelve a interpelar al público.) ¿Pero saben algo? No sé por qué artimañas del demonio uno no deja de tenerle cariño al lugar donde tuvo la desdicha de nacer, aunque se halle metido hasta el fondo del pinche agujero. Si todavía ahora cada que me acuerdo me digo: (viendo hacia abajo, como hacia un abismo:) Ahhh… el deshuesadero de mi barrio, ahí donde seguido encontraban tirados a varios, si ahí es donde fui a tener mis primeras vivencias de placer secreto. Sí, digo… perdónenme que se lo diga, pero es que esa es la verdad, ahí don…

EXTRAÑA FÁBULA EMPRESARIAL de Carlos Talancón

EXTRAÑA FÁBULA EMPRESARIAL
de Carlos Talancón

La oficina de la “Familia”. Hay numerosos diplomas en las paredes. También hay letreros con mensajes como “Todo depende de ti”, “Aquí encontrarás la clave del éxito”, etc. Mr. Stephenson se encuentra en su escritorio revisando unos tests. Viste bata blanca. Entra Huerta, trae consigo una modesta maleta. Mr Stephenson no da muestras de advertirlo. Huerta espera, y se pone a revisar los diplomas. Al cabo de unos momentos, al ver que Mr. Stephenson no reacciona a su llegada, se aventura a hablarle.
Huerta-         Eh... Buenos días…
Mr Stephenson-       (Sin voltearlo a ver, le extiende una tarjeta que Huerta recibe y le da un vistazo superficial. Mr Stephenson, mientras sigue revisando papeles:) Buenos tardes.
Señor Huerta-         (Ve su reloj.) Ah si... buenas tardes, disculpe, ya pasan de las doce de la tarde como usted dice. Cómo no me había dado cuenta caray, venía con tanta prisa que...
Mr Stephenson-      Ya pasan de las doce de la tard…