La Gudogoda. Oscar Liera.

La Gudogoda
 
Oscar Liera
HOMBRE DE BLANCO: (Trae una altavoz portátil y unos papeles en las manos). Atención, por favor atención; las manifestantes del grupo de Liberación Femenina pasen a formarse, por favor , detrás del grupo de manifestantes de la Fábrica de Cementos Alfa. Atención próximos manifestantes del grupo de Liberación Femenina, la manifestación debe partir a las once y media. Recuerden las consignas permitidas; la multa por gritar consignas que no hayan sido autorizadas por la Comisión están estimadas en cinco mil pesos.
MUJER PRO LIBERACION FEMENINA: (Al hombre de blanco). Perdone, señor, ¿no podría programar otra manifestación antes que la nuestra? Es que tenemos que esperar a algunas compañeras que vienen de la provincia; y como siempre, el vuelo está retrasado.
HOMBRE DE BLANCO: Eso no es culpa nuestra señorita.
MUJER PRO LIBERACION FEMENINA: Ni nuestra tampoco. Comprenda, ellas vienen especialmente a la manifestación...
HOMBRE DE BLANCO: (Revisando las listas) Eh, mmmm, ah, no, imposible, dentro del itinerario que les ha sido asignado para el recorrido hay calles muy importantes para el tránsito de vehículos y además ustedes solicitaron la manifestación con el saludo de la primera dama, y ella estará en el cruce de las calles Principal y Río Azul en punto de las doce con cinco minutos. ¿Es usted la dirigente del grupo?
MUJER PRO LIBERACION FEMENINA: Sí, señor.
HOMBRE DE BLANCO: Aquí tiene completo el itinerario, tiempo recorrido, duración del mitin, etc. Por favor, que todas las pancartas vayan firmadas por la comisión para evitarnos problemas, ya ve que andan muchos inspectores. ¡Ah! y recuerde lo de las consignas. (Entra un travestista)
TRAVESTI: (Al señor de blanco) ¡Ay, qué bueno que lo encuentro doctor! Soy del grupo Travesti. Mis amigas y yo estamos muertas y hartas. Nos citaron tempranísimo que porque a las ocho de la mañana partiría nuestra manifestación, que a esa hora no había niños, que no sé y quién sabe cuánto. Las muchachas ya quieren comenzar su acostumbrado escandalito. pero yo las paré; mire ya no ganamos ni para las multas. Les dije: voy a buscar al doctorcito. . .
HOMBRE DE BLANCO: Discúlpeme señorita, señor o señora...
TRAVESTI: Señorita, que la ciencia no se estanca.
HOMBRE DE BLANCO: A ustedes justamente las iba a buscar ahora porque siguen detrás de las mujeres de la liberación femenina.
TRAVESTI: ¡Qué horror! ¡Protesto, protesto!
HOMBRE DE BLANCO: Tiene que entender; es una medida política adoptada por las presiones que sobre la Comisión ejerce la Liga de la Decencia.
TRAVESTI: La ropa no tiene sexo...
LICENCIADO: (Entra con prisa. Al hombre de blanco). Perdone señor, usted me puede informar sobre las manifestaciones… Somos un grupo de fuera y no sabemos...
HOMBRE DE BLANCO. Hay que llenar una solicitud, aquí tiene esta tarjeta, allí están las oficinas de la Comisión. La solicitud por escrito y con dos copias. Sólo está permitido organizar manifestaciones los sábados de las ocho a las dos.
LICENCIADO: Nosotros queremos hacer algo especial...
HOMBRE DE BLANCO: Vaya a nuestras oficinas, allí le informan. ¡Ah! los grupos que quieran hacer su manifestación recibiendo un saludo especial del presidente, de la primera dama, de algún ministro o del alcalde tienen que pagar una cuota especial, en efectivo y en dólares.
TRAVESTI: ¿Cuánto cuesta con presencia del alcalde? (El hombre de blanco se lo dice en secreto y el travesti se desmaya).
HOMBRE DE BLANCO: (Grita). ¡Esos de la cruz roja! ¡Esos de la cruz roja, aquí hay alguien desmayado!
CAMILLERO 1: ¡Ay, pobre señora! Mire nomás ¿qué le pasó?
LICENCIADO: (Al hombre de blanco) Gracias (Sale)
HOMBRE DE BLANCO: De nada. Pues esta señor... ita debe estar enferma, se asustó y cayó al suelo desmayada...
LA TIPA: (Que sólo vio el final de la escena anterior) Usted le mordió la oreja, no se haga el santurrón, yo vi cómo se la quería comer con los ojos. Pobre mujer; eso les pasa a las mujeres decentes que no se dejan de los hombres.
HOMBRE DE BLANCO: ¡Oiga señora, permítame! Está usted equivocada...
LA TIPA: (Grita) ¡Auxilio! ¡Aquí hay un degenerado! (Entra un chamaco que vende billetes de lotería. Los camilleros sacan al trasvesti  y el hombre de blanco sale corriendo). Allá va corriendo, agárrenlo. (Entra un policía).
POLICIA: ¿Qué le pasa señora? ¿por qué llora?
EL CHAMACO: Le robaron su bolsa, un señor que iba corriendo, yo lo vi cómo se la arrebató y salió a la carrera.
POLICIA: Cálmese señora, ahorita vamos a agarrar al ladrón (Entra una mujer de negro).
MUJER DE NEGRO: (A la tipa). No llore compañera, lo vamos a encontrar; no es usted la única, somos muchas, y cada día, desgraciadamente, más. Su hijo ¿verdad? Que días tan desgraciados hemos pasado todas, y sin una pista, una noticia, un alivio. No nos queda más que esperar lo peor.
BEATA 1: ¿Qué le pasó?
EL CHAMACO: Su hijo, que es un ladrón, le robó la bolsa y se fue corriendo.
BEATA 2: Hijo desalmado; Caínes, hijos de Eva. (Se acerca) Ven acá hermana. Tienes que participar con nuestro grupo de manifestantes ¡Por la libertad de procesiones y por la gloriosa venida del Espíritu Santo! (A la mujer de negro) ¿Es usted renovada?
MUJER DE NEGRO: Yo soy del Comité de madres con hijos desaparecidos.
BEATA 2: Vente, entonces, con nosotras, para que lo busques en el reino del Señor...
MUJ ER DE NEGRO: Mi hijo aún está en la tierra. Tiene que estar, tiene que estar o no entiendo la vida.
JOVEN: (Entrando) Perdonen, señoras, ¿no saben dónde está el grupo de los comunistas?
LAS BEATAS: ¡Ay, del diablo! (Lo golpean con el paraguas). ¡Hijos de Satán! ¡Hijos de Belial! ¡Cristianismo si, comunismo no! (salen corriendo).
SEÑORA DE NEGRO: (Al chamaco) Ve a buscar un poco de agua para esta señora. (El chamaco sale. A la Tipa). ¿Es usted del contingente de madres con hijos desaparecidos?
LA TIPA: No, yo voy a manifestar porque se prohíban las medias y los zapatos de tacón alto y todas las modas.
MUJER DE NEGRO: Pero eso no es importante...
LA TIPA: Sí lo es, por lo menos para los que no tenemos con qué comprar.
SEÑORA DE NEGRO: Entonces hay que protestar por la desigualdad económica.
LA TIPA: No, no. Los pobres somos felices y los ricos sufren mucho, siempre sufren y yo no quiero. Véalo usted misma en las películas y en la TV.
BEATAS: (Entran gritando). ¡Cristianismo sí, comunismo no!
SEÑOR DE BLANCO: (Primero se oye la voz, luego entra). Atención, atención contingente de electricistas, por favor detrás de los de teléfonos, media hora para salir, listo el itinerario y aprobadas las consignas. (A las beatas) ¡Ah! ustedes las renovadas van hasta el final, salen a las dos en punto.
BEATA 1: No es posible, nos esperan para el saludo su eminencia el cardenal y su excelencia el obispo…
HOMBRE DE BLANCO: Lo que pasa es que ustedes no tienen mitin final sino misa y va a ser hasta las tres en catedral...
LA TIPA: (Asustadísima) Auxilio, él muerde mujeres.
SEÑORA DE NEGRO: (Al hombre de blanco). Perdone, las madres con hijos desaparecidos ¿dónde están?
HOMBRE DE BLANCO: La manifestación salió a las diez y cuarto.
SEÑORA DE NEGRO: No es posible, no es posible. Yo tenía que ir...
HOMBRE DE BLANCO: (La jala hacia un lado). Dele gracias a Dios que no haya ido; las iban a golpear unos guaruras en la calle de (ve los papeles) Calle dos y Avenida Oriente.
SEÑORA DE NEGRO: No será la primera vez, ni la última, supongo. Raro país es este que recoge hijos de extraños y desaparece a los propios.
CHAMACO: Aquí está el agua, señora...
SEÑORA DE NEGRO: (Se la da a la tipa). Tome.
TRAVESTI: (Entra perseguido por un viejo). ¡Papá por Dios, déjeme en paz! Quiero ser libre como las mariposas. Quiero ser como la brisa, como la lluvia papá; déjeme en mi libertad ¡Se lo suplico!
EL PAPA: Dame esa ropa de vieja desgraciado, dámela o te mato ahorita.
BEATA 2: ¡Ay mira a don Ramiro persiguiendo a esa mujer! Lo viera su esposa.
BEATA 1: Es un deber cristiano que doña Martina sepa la clase de hombre que tiene por marido para que le pida a Dios por él.
BEATA 2.-  Cómo me gustaría que llegara su hijo Martín, que es un modelo de muchacho y que tanto quiere a su madre. Ojala lo viera en estos trances.
BEATRA 2.- Hay que orar al Espíritu Santo para que Martín llegue y vea esto.
TRASVESTI.- (Se quita la ropa) La ropa no tiene sexo papá: quiero ser como la cigarra, como la golondrina papá: libre.
SEÑOR DE BLANCO.- Atención contingente de campesinos de tierras cálidas, salida en cinco minutos. Aprobada sólo una consigna y se les prohíbe gritar el nombre de los que ustedes llaman latifundistas.
EL PAPA.- (Al travesti vestido de hombre) Límpiate esa cara y vámonos.
LAS BEATAS: ( Los ven) ¡Milagro! ¡Dios mío, somos santas! ¡Milagro!
LA TIPA: ¡El que muerde mujeres! ¡ Sálvenme!
SEÑOR DE BLANCO: Atención participantes contra las fuerzas represivas…
LAS BEATRAS: ¡Somos santas! ¿Hacemos milagros! ¡Somos santas!
TELON





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