Pastorela Florencio Ibáñez


Pastorela


Florencio Ibáñez


Personajes

BATO,   primer jefe de los pastores.
CUCHARÓN,   segundo jefe de los pastores.
GILITA,   hermosa pastora.
APARRADO,   tercer jefe de los pastores.
SILVIO,   cuarto jefe de los pastores.
BERMUDO,   simple pastor.
BARTOLO,   pastor muy holgazán.
ERMITAÑO.  
DIABLO.






Primera caminata.



Un grupo de pastores que va caminando y cantando al mismo tiempo.


Amados pastores
vamos caminando
que los resplandores
del día van llegando
por entre estos prados 5
bien podremos irnos
alegres cantando
para divertirnos.
Al de estos riscos
y pie sus verdores 10
nuestro rancho haremos
amados pastores.
Junto aquestas fuentes
haremos majada
y de sus corrientes 15
beberemos agua.

BATO

Hermanos, si os bien parece
y lleváis de mi consejo,
por experiencia y por viejo
daño aquí no permanece. 20
Podréis ínter amanece
por este risco encumbrado
hay un campo despoblado
muy propio de aquí inmediato,
en donde en muy breve rato 25
se apacentará el ganado.
Y si mi discurso ha errado,
Cucharón, a mi entender,
tú lo puedes disponer
como hombre considerado. 30

CUCHARÓN

No me ha parecido mal,
Bato, tu disposición,
pues me parece que son
obras de un hombre formal.
Y así, hermanos, cada cual 35
su cuarto puede elegir,
pues también es de advertir
que la noche es sospechosa
y no es noche de dormir.
Tú, Gilita, puedes ir 40
a disponer de la cena,
que en cenando en hora buena,
a velar se han de partir.

GILITA

Cucharón, gran pesadumbre
cabe en mí y en qué pensar, 45
pues por allí vi bajar
un hombre por esa cumbre.
Y así, Aparrado, la lumbre
dispondréis con promptitud.
también por esa altitud 50
otro bulto vi bajar;
no sé qué vendrá a buscar
mirando nuestra quietud.

APARRADO

Gilita, con mucho gusto,
la lumbre te dispondré 55
pues allí venir se ve
un hombre causando susto.
No sé sí a darnos disgusto
vendrá, por lo que he observado.
A vos, Silvio, aunque cansado 60
y como hombre más agudo,
que os acompañe Bermudo
a pacentar el ganado.

SILVIO

Has dicho bien, Aparrado,
por lo que estoy escuchando, 65
que hay muchos lobos aullando
y no es menos el cuidado.
Voy, hermanos, yo confiado
en Dios que hemos de tener
que nos guíe para ir a ver 70
a la inmensa majestad
que profetizada está
que esta noche ha de nacer.

BERMUDO

De la escarcha atormentado
mi cuerpo no halla consuelo; 75
todo el campo está hecho un hielo
y muy lejos el ganado.
Mas por lo que he observado
viendo tantos resplandores,
dan regocijo las flores 80
cubriéndose de alegría;
yo percibí esta armonía
mas no llego a saber dónde.

BARTOLO

Haya gracia de güerito
que al rigor de tanto frío 85
tomad mi capa, Dios mío,
no hagas tantos pucheritos.

TODOS LOS PASTORES A UNA VOZ

¡Qué es eso, hermano Bartolo!
¿Estás loco o estás soñando?

BARTOLO

Soñé que le estaba hablando 90
con atentas cortesías
a un niño que era el Mesías,
que tanto estamos deseando
y que le estaban cantando
muchos aplausos de gloria. 95
Los ángeles con victoria
daban tanto regocijo
mirando que es Dios hijo
y de Dios misericordia.
Silvio, Bermudo, la historia 100
muy bien la habéis escuchado,
acudid presto el ganado
como Aparrado les dijo.

BERMUDO

Vamos pues, Silvio, ya es tiempo
que el ganado hemos de ver, 105
espero en Dios el tener
en todo feliz contento.

SILVIO

Bermudo, qué diversión
me causa esta claridad,
que con tal velocidad 110
se alegra mi corazón.

BERMUDO

Silvio, esta noche serena
y sus bellos resplandores
manifiestan sus primores
que será la noche buena. 115
Cesará en todos la pena
porque en estos propios días
ha de nacer el Mesías
de una Virgen singular
y no ha de poder faltar 120
de Isaías la profecía.

SILVIO

De lo que dices no dudo
según me lo haces saber,
que Dios hijo ha de nacer
es cierto, Hermano Bermudo. 125
Que ha de nacer si bien pudo
de la más pura doncella,
la más hermosa y más bella
que ha nacido en este siglo.
Pero mira, atiende, amigo, 130
que si acaso ésta es la estrella
que profetizada está,
veremos por dónde va
para seguirnos por ella.

BERMUDO

Silvio, sin duda es la guía 135
esta es la que el Mesías da.
Pienso sin duda será
la que el profeta decía.
¡Oye, escucha qué armonía!
¡Qué cánticos y qué loores! 140
¿No ves reyes y pastores
que la siguen con violencia?
Vamos, pues, a toda prisa.
a avisar lo que ha pasado
que el ganado no hay cuidado, 145
que no ha de haber contingencia.

SILVIO

Si te parece ser buenas,
Bato, tan raras noticias,
nos pagarás las albricias
con lo mejor de la cena. 150

BERMUDO

¡Acaba de referir!
Que lo que antes era susto
ahora nos causa gran gusto
lo que nos vas a decir.

SILVIO

Bermudo les contará 155
lo que llegamos a ver
y él se los dará a entender
que mejor lo explicará.

TODOS LOS PASTORES A UNA VOZ

Di, Bermudo, lo que has visto,
nos morimos de contento. 160

BERMUDO

Fuerza es que lo sepan todo
y que me escuchen atento:
por ese encumbrado cerro
y ese pavoroso risco
vi lo que nunca había visto 165
en el tachonado cielo,
que alumbrado todo el suelo,
cerros, collados, faltontes,
por sus prados, cumbres, montes,
gorjeaban todas las aves 170
cantando con ecos suaves
los más lucidos sinzontles.
Por sus bellos horizontes
producen luces tan bellas
profetizando por ellas 175
que ha nacido el sumo bien;
reyes, pastores se ven,
que van siguiendo la estrella,
y con voces halagüeñas
oí que le cantaban Gloria 180
ángeles, reyes, pastores,
santificando sus leyes,
¡Santo Dios Rey de los Reyes
y señor de los Señores!
cantaban tantos primores 185
dando muestra de alegría.
Yo apercibí esta armonía
mas no llegué a saber dónde.

BATO

Muy buena ha estado la noticia;
sin duda que es noche buena. 190

CUCHARÓN

Gilita, prevén la cena
y págales las albricias.

GILITA

Silvio y Bermudo, la cena
os doy por tales noticias,
y en pago de las albricias 195
recibid esta cadena.
Vamos, pues, en hora buena,
cenando, hermanos amados.
Ya no hay que tener cuidado.
Dejaremos a Bartolo, 200
fuerza es que se quede solo
a cuidar nuestros ganados.

BARTOLO

De buen sujeto se han fiado
para que pueda velar,
que yo empezando a roncar 205
ceso todo mi cuidado.
Mas, si he de estar acostado,
que se haga su voluntad.
Y, a decirte la verdad,
no me tientes de paciencia; 210
si estorba la contingencia,
que venga el ganado acá.

BATO

Fuerza es que te quedes solo;
cena y deja la pereza,
no te cierres la cabeza 215
porque has de velar, Bartolo.

BARTOLO

¡El desvelo en mí es amargo
y en contra de mi salud!

ERMITAÑO

Dios guarde vuestra quietud
y nos preserve del daño. 220

BATO

¿De dónde venís, hermano,
con tanta desinquietud?

ERMITAÑO

Yo soy un pobre ermitaño
que por estos edificios
he vivido muchos años 225
con muy ásperos cilicios.
En mí no hallaréis engaños
pues vestido de paciencia,
disciplina y penitencia,
cuando la tentación llega, 230
en la más lóbrega cueva
he tenido mi asistencia.
suplico me deis licencia
de alojarme en su morada
pues no me negaréis nada 235
estando en vuestra presencia.

BATO

Yo negársela no puedo
pues me llama la atención
su vejez y discreción
por lo cual se la concedo. 240

CUCHARÓN

Llega, hermano, en hora buena,
pues nos lleva la atención
y dará su bendición
para comenzar la cena.

ERMITAÑO

Sí, hermano, que la bendición es buena. 245
Dios padre sea en esta cena
porque fue nuestro criador,
y Dios hijo redentor
nos libre de eterna pena,
y Dios Espíritu Santo, 250
como glorificador,
nos lleve a su gloria eterna.

BATO

Ha dicho bien el hermano,
vamos, pues, todos cenando.

CUCHARÓN

Llegue Ud., hermano, a la mesa 255
¡Vamos todos comenzando!

BATO

Yo traigo para cenar
un poquito de licor.

CUCHARÓN

Yo aceitunas tomaciles
y un pedazo de jamón. 260

GILITA

Rico pez en escabeche
se ha dispuesto y ensalada,
y para que beban agua
hay panochitas de leche.

APARRADO

Yo traigo aquí en mi zurrón, 265
aunque me parece poco,
empanaditas de coco
y un poquito de turrón.

SILVIO

Aunque no parece nada
pero por no ser el menos, 270
traigo tamalitos buenos
y una gallina mechada.

BERMUDO

Yo me he quedado perplejo
de haber visto su banquete,
pero mi afecto promete 275
el pan blanco y queso añejo.

BARTOLO

Aunque el decirlo me afrenta.
Pero dejando mi sueño,
traigo para el desempeño
una hambre que me atormenta. 280
Y así ninguno se sienta,
porque con maña y descoco
me arrimaré poco a poco
a ir tomando mi destino,
porque hoy he de beber vino 285
y he de comer más que un loco.

ERMITAÑO

Yo, hermanos, con contento,
os ofrezco aquestas raíces,
que en aquestos verdes países
este ha sido mi alimento. 290

TODOS LOS PASTORES A LA VEZ

¿Pues, qué, con raíces, hermano,
sustentáis a vuestro cuerpo?

ERMITAÑO

Sí, hermanos, pues así,
mortificándome, pienso
podré aplacar la justicia 295
de un Dios como juez severo.
Y así, si queréis vosotros
agradar a un Dios eterno,
bien podréis tener templanza
limitando en vuestros cuerpos 300
todo lo que es apetito
y demasía en el sustento;
podréis guardar las vigilias
con propósito perpetuo
de no quebrantar en nada 305
ya supongo en todos medios.
porque es el demonio tan astuto,
perverso y meretriciano,
que si nos encuentra flacos
entrará en nosotros mesmos, 310
dándonos tal batería
con siete vicios protervos
cabeza de cuantos hay
entre todo el universo.

BATO

Muy buena ha estado la cena. 315
Démoles gracias a Dios.

CUCHARÓN

Alza, Gilita, la mesa;
jamás ha estado mejor.

GILITA

Buen provecho, hermanos míos,
gracias a nuestro Criador. 320

DIABLO

¡Buenas noches, camaradas!
¿Qué hay, amigos? ¡Qué contentos!
¡Más vale llegar a tiempo
que a veces ser convidado!

BATO

¿Qué se ofrece, caballero, 325
que con tanto desenfado
a este sitio habéis llegado
con proceder tan parlero?
¿Acaso tú de ese cerro
eres quien venía bajando? 330
¿Por fortuna andas buscando
alguna cosa perdida?
¿O eres algún homicida
que te vienes disfrazando?

DIABLO

Soy caminante perdido 335
que por estas serranías
me he vivido varios días,
por lo cual posada os pido.

CUCHARÓN

Yo jamás he consentido
dar posada en realidad, 340
y si es decirle la verdad,
Ud. vendrá de forajido.

DIABLO

Pues ¿en qué me han conocido
que pueda ser de sospecha?

APARRADO

Aquí no hallará usted brecha. 345
¡Lárguese por donde vino!

DIABLO

  (A GILA, pastora.)
Siempre la mujer ha sido
más piadosa que mujer
y así te he de merecer
te duelas de un desvalido. 350

GILITA

En mí no hallará abrigo;
váyase de mi presencia
que yo no he de dar licencia
a quien nunca he conocido.

DIABLO

De mí no hay que recelar 355
que soy hombre y no soy fiera,
sino que por esta tierra
he salido a transitar.

BERMUDO

¿Y qué ha salido a buscar?

DIABLO

El destino de mi ciencia 360
y ver si puedo lograr
todo lo que intenta y piensa
mi mucha capacidad.

ERMITAÑO

Deseaba yo el encontrar
hombre de tanto saber 365
para que me de a entender
lo que no puedo alcanzar.

DIABLO

Bien te lo podré aplicar,
pues nunca jamás he hallado
en mi entendimiento raro 370
ninguna dificultad.

ERMITAÑO

¡Pues estadme atento!

DIABLO

¡Ya te escucho!

ERMITAÑO

Allá en los antepasados,
(que de fe se debe creer 375
lo que dieron a saber
los escritores sagrados),
pues estaban anunciados
por los altos hemisferios
estos sagrados misterios 380
que hoy me has de dar a entender.
Que en la más pura mujer
se encierran puntos tan serios
por librar del cautiverio
al hombre; y es punto fijo, 385
porque el Ángel Gabriel dijo
en aquel dichoso día
con agrado y regocijo
que contaba haberte dicho
¡Dios te salve María 390
llena eres de Gracia:
con la mayor eficacia,
oye bien lo que te digo,
dijo: el Señor es contigo,
bendita tú eres... 395
¡Me parece que irte quieres
para oír no que disputo!
¿A qué fin, en este punto,
le dijo Santa Isabel,
esta reina, esta mujer 400
María adornada de gracia?
Si tu saber tanto alcanza
y lo quieres comprender,
presto dámelo a saber,
sácame de esta ignorancia. 405

DIABLO

Cierra el labio, no prosigas,
que al pronunciarlo me ofendes,
porque lo que tú pretendes
puede que no lo consigas
si rectamente me obligas. 410
Viva el ardor en que peno
y en el más profundo seno
de mi morada te arroje
y cruelmente te despoje
del alma, y con cruel veneno 415
los abrace fieramente
a ti y cuanto das por bueno.
¡No sabes cuánto quiero yo!
Que aunque la gracia perdí
pero la ciencia, ¡eso no! 420

ERMITAÑO

¡Qué presto se descubrió
tu alevosa falsedad,
pues en traje de perdido
encubríais vuestra maldad!
Si no teníais potestad 425
para contestar conmigo,
presto verás, enemigo,
dar a saber la verdad.
Y para mayor seguridad
de que me escuches ufano, 430
quiero que me des la mano
para poder contestar.

DIABLO

No te la puedo negar;
pero ha de ser con el trato
que no te muestres ingrato 435
usando de veleidad.

ERMITAÑO

¡Qué presto caíste, en el lazo!
Lucifer, atiende ya,
que aunque no soy suficiente
de decirlo ni pensar, 440
Dios desde su eternidad
es cosa tan excelente
y admirable majestad,
poderoso, fuerte, inmenso,
de tanta capacidad, 445
infinitamente justo
lo ha sido y lo será.
Y para que veas cuán cumplida
es de Dios la caridad
que viendo el hombre perdido 450
en la esclavitud en que está,
que tú con tu falsedad
en el Paraíso sagrado
pervertiste a Eva y Adán
y con engañosa cautela 455
los inclinaste a pecar,
y como herencia que dieron
en todos vino a quedar,
¿es cierto que así lo hiciste?
¡Responde, bestia infernal! 460

DIABLO

¡Que haya podido aguantar
de este viejo la osadía!
¡Que haya llevado a porfía
lo que no puedo escuchar!
¿Quién te enseñó a pronunciar 465
cosas que no quiero yo
ni por la imaginación
dar a saber tanto enredo?
Pues, aunque quieras, no puedo
el darte contradicción. 470
No te ciegue la pasión
de tu ardid y vanidad,
pues aunque dices que yo
le di al mundo perdición,
¡Para dueño de la acción, 475
me sobra a mi autoridad:
y, por supuesto, que está
discernido este argumento.
¿Quieres que mude el intento
en pronunciar tus razones? 480
Bien es que tú me propones
el que una mujer dará
un gran fruto de su vientre,
el que a mí me estorbará
dando al mundo libertad 485
y cuanto tengo por mío;
mas, privarme el albedrío,
pienso que nunca podrá.
Y, si descubro sus huellas,
han de venir a quedar 490
leves cenizas que al viento
furiosas he de arrojar
y entre congojas y penas
siempre por siempre han de estar.

ERMITAÑO

¡Qué presto le ha de pesar 495
a tu loco frenesí,
pues sólo de oírla mentar
no has de saber ni de ti!
Y si llegas a saber
de María raro prodigio 500
dando al mundo regocijo,
no has de saber dónde estás.
Sabes que ha de triunfar
de ti, dando al mundo luz,
porque ha de nacer Jesús 505
de una Virgen singular;
porque aunque quieras negar
lo cierto de este misterio,
no has de poder, porque ya
encarnó el Divino Verbo. 510

DIABLO

¡Detente, aguarda!
Porque quiero que me digas
de dónde le vino esa facultad
que a tanto bien corresponde.

ERMITAÑO

¿De dónde? 515
Dadme licencia, Dios mío,
que yo, como siervo vuestro,
pueda salir victorioso
de este enemigo perverso.
Sabed que la Trinidad Santísima 520
con su raro entendimiento
(que tú con tu falsedad
la mantenías prisionera),
antes de encarnar Dios hijo
quiso este Señor Supremo 525
que bajase a este mundo
a tomar carne humana
para darnos el ejemplo.

DIABLO

Suéltame, que ya no puedo
escuchar ya vuestro enredo. 530
¡Que mi padecer se aumenta!

ERMITAÑO

¿Ya te vas?

DIABLO

Me voy de aqueste lugar
abochornado y perplejo
por no volver a escuchar 535
a este desastrado viejo
al escuchar su quimera
que tiene remedio el hombre.
Esto es lo que yo más siento,
pues dice que una mujer 540
ha de doblar mi tormento,
y entre tanta ira y enojo
traigo el veneno en el pecho.
Y en recompensa de todos
los agravios que me han hecho 545
han de venir a quedar
en vivas llamas ardiendo.

ERMITAÑO

No ha de poder tu osadía
triunfar de nuestro contento;
y, para tu mayor tormento, 550
digamos... ¡Ave María!

BATO

Yo asombrado estoy de ver
aqueste infernal dragón.
¡Ya ven como todas son
astucias de Lucifer! 555

CUCHARÓN

En mí han de tener cuidado,
que temblando estoy de miedo
de haber visto aquí a ese perro
como amenazando, hermanos.

GILITA

Yo les diré la verdad, 560
luego que lo vi llegar
nunca le pude tomar
asuntos a su saber.

APARRADO

Yo les puedo asegurar
que me causó temor 565
por tener al defensor
de nuestra parcialidad.

SILVIO

Luego que yo vi al malvado,
siendo humana la ocasión,
¡No le miré perfección 570
más que de un buen condenado!

BERMUDO

Hermanos, a mi entender,
este figura de cuervo
es enemigo del Verbo
el malvado Lucifer. 575

BARTOLO

¿Quieren estarse callados,
que a mí se me ahuyenta el sueño
y no puedo con empeño
usar de estar acostado?
¡Callen!, porque si me enfado 580
y sigue esa algarabía,
me he de salir con la mía
de darme gusto yo solo.
¡Vamos al suelo, Bartolo,
aunque griten todo el día! 585




FIN






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