Entradas

Mostrando entradas de noviembre 6, 2014

LA BODA DE LOS PEQUEÑOS BURGUESES. BERTOLT BRECHT.

Imagen
LA BODA DE LOS PEQUEÑOS BURGUESES.

BERTOLT BRECHT.



OBRA EN UN ACTO.

PERSONAJES: -    El padre.
- La novia.
- Su hermana.
- El novio.
- Su amiga.
- La señora.
- Su tía.
- El joven.
- El pueblerino.

(Es de noche. El farol rojo está encendido. Los invitados de la boda están sentados a la mesa, comiendo. Murmullo de aprobación).

EL PADRE.- (Señalando a un plato). Esto me recuerda una anécdota.

LA NOVIA.- ¡Come, papa! Siempre te quedas el último.

EL PADRE.- ¡Primero la anécdota! Tu difunto tío, que en paz descanse, el día de mi confirmación -pero ésa es otra anécdota-, bueno, pues estábamos comiendo pescado, y de repente se atraganta y empieza a mover brazos y piernas como si remara. Como si remara, y a ponerse azul como una carpa, a todo esto tira un vaso, asustándonos muchísimo, le damos golpes en la espalda, lo sacudimos, y él..., él vomita por toda la mesa. La comida no se podía ya comer, lo que nos alegró.

(Risas).

EL NOVIO.- ¡Muy bueno!

EL JOVEN.- ¡Tiene una forma de contar!

LA HERMA…

La honesta persona de Se-Chuan. Bertolt Brecht.

Imagen
Bertolt Brecht

La honesta persona de Se-Chuan





PERSONAJES

Wang, aguador

Los tres dioses

Shen-Te/Shui-Ta

Yang Sun, aviador sin trabajo

Señora Yang, su madre

La viuda Shin

Una familia de ocho personas:

El hombre

La mujer

El sobrino

El hermano

La cuñada

La sobrina

El abuelo

El niño

El carpintero Lin-To

La propietaria Mi-Tzu

El policía

El vendedor de alfombras y su mujer

Prostituta joven

Prostituta vieja

El barbero Shu-Fu

El bonzo

El desocupado

El mozo de café

Los transeúntes del prólogo







La acción transcurre en la ciudad medio europeizada Se-Chuan.


PRÓLOGO



Una calle de Se-Chuan. Es de tarde. Wang, un aguador se presenta al público.



WANG: Soy el aguador de esta ciudad, de Se-Chuan. Mi oficio es agotador. Cuando hay
sequía, debo recorrer kilómetros para conseguir un poco de agua. Y cuando abunda, no
gano un céntimo. Claro que en nuestra provincia, la miseria es cosa de todos los días, y
ya nadie pone en duda que no hay ayuda posible para nosotros, como no venga de los
dioses. A propósito, u…