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Mostrando entradas de febrero 20, 2014

La isla desierta . Roberto Arlt. Argentina.

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La isla desierta (Burlería en un solo acto)

Roberto Arlt

PERSONAJES:
El jefe Empleada 1ª Manuel Empleada 2ª María Empleada 3ª Empleado 1º Cipriano (mulato) Empleado 2º Director Tenedor de libros
ACTO ÚNICO ESCENA Oficina rectangular blanquísima, con ventanal a todo lo ancho del salón, enmarcando un cielo infinito caldeado en azul. Frente a las mesas escritorios, dispuestos en hilera como reclutas, trabajan, inclinados sobre las máquinas de escribir, los empleados. En el centro y en el fondo del salón, la mesa del Jefe, emboscado tras unas gafas negras y con el pelo cortado como la pelambre de un cepillo. Son las dos de la tarde, y una extrema luminosidad pesa sobre estos desdichados simultáneamente encorvados y recortados en el espacio por la desolada simetría de este salón en un décimo piso.   EL JEFE. -Otra equivocación, Manuel. MANUEL. -¿Señor? EL JEFE. -Ha vuelto a equivocarse, Manuel.

SAVERIO, EL CRUEL Roberto Arlt.

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SAVERIO EL CRUEL


ROBERTO ARLT

Personajes

SUSANA        
JUAN            
PEDRO       
JULIA         
LUISA         
MUCAMA       
SAVERIO         
SIMONA         
CADDIE         
IRVING ESSEL    
ERNESTINA
JUANA
ERNESTO
DIONISIA
DEMETRIO
ROBERTO
MARÍA
HERALDO

DUEÑA DE LA PENSIÓN
HOMBRE 1º
HOMBRE 2º

INVITADAS - INVITADOS - VOCES


ACTO PRIMERO
Antecámara mixta de biblioteca y vestíbulo. A un costado escalera, enfrente puerta interior, al fondo ventanales.

ESCENA I
PEDRO, JULIA, SUSANA y JUAN de edades que oscilan entre 20 y 30 años. JULIA teje en la rueda.

SUSANA (separándose bruscamente del grupo y deteniéndose junto a la escalera). - Entonces yo me detengo aquí y digo: ¿De dónde ha sacado usted que yo soy Susana?
JUAN. - Sí, ya sé, ya sé ...
SUSANA (volviendo a la rueda). - Ya debía estar aquí.
PEDRO (consultando su reloj). - Las cinco.
JUAN (mirando su reloj). - Tu reloj adelanta siete minutos. (A SUSANA). - ¡Bonita farsa la tuya!
SUSANA (de pie, irónicamente). - Este año no dirán en la estancia que se aburren. La fie…