Un frío cuento de Navidad, de Marco Antonio Novelo Villegas. México.




UN FRÍO CUENTO DE NAVIDAD










Autor: Marco Antonio Novelo Villegas
REGISTRO: 03-2013-092712022700-01



UN FRÍO CUENTO DE NAVIDAD

PERSONAJES:



  • NARRADOR
  • JERRY
  • PAPÁ NOEL
  • RODOLFO
  • ARLEQUÍN
  • BAILARINA
  • SOLDADITO
  • OSO POLAR
  • A. M. R.
  • UN PINGÜINO





La acción se desarrolla en la casa de PAPÁ NOEL en el Polo Norte y en algunos lugares nevados.





ACTO ÚNICO

ESCENA 1

NARRADOR: Nuestra historia comienza un día antes de Navidad cuando todos los duendes de Papá Noel hacían los últimos preparativos para la gran noche.

Música alegre. Bailan JERRY, PAPÁ NOEL, la BAILARINA, el SOLDADITO y el ARLEQUÍN. Luego salen de escena.

NARRADOR: Jerry, duende en jefe y el más alocado de los inventores de la fábrica de juguetes de Papá Noel, había pensado largo tiempo en cómo facilitar el trabajo en la Noche Buena. Pensó y pensó hasta que le vino a la mente una idea: ¡Instalar unos cohetes supersónicos en el trineo de Papá Noel! ¿Interesante? ¿Peligroso? ¿Alocado? Bueno, pues veamos lo que pasa porque en este mismo momento, Papá Noel ha salido a probar el nuevo invento de Jerry.

ESCENA 2

Se escuchan unas campanas y el trineo de PAPÁ NOEL, impulsado por  unos cohetes, pasa volando. Da un par de vueltas intentando aterrizar pero pasa de largo y desaparece de escena. Un instante después escuchamos el ruido de un aparatoso choque.

PAPÁ NOEL: (Entra sacudiéndose un poco de nieve del saco) ¡Que barbaridad! ¡Qué desastre!  

JERRY: (Entrando) ¿Qué tal resultó mi invento? Fue una idea estupenda ponerle cohetes a tu trineo, ¿verdad? Ahora podrás entregar los juguetes mucho más rápido y podrás llegar antes del amanecer a descansar.

PAPÁ NOEL: Gracias Jerry, pero sabes, en realidad no necesito ir tan rápido.

JERRY: ¡Pero es un gran invento! Es el principio de una nueva era en la entrega de juguetes navideños y...

PAPÁ NOEL: Jerry.

JERRY: Hasta los Reyes Magos van a querer que les adapte unos cohetes a sus transportes...

PAPÁ NOEL: Jerry.

JERRY: Los renos van a poder dedicarse a otras cosas o tomarse unas merecidas vacaciones...

PAPÁ NOEL: ¡Jerry!

JERRY: ¿Qué pasa?

PAPÁ NOEL: Mi trineo.

JERRY: ¿Te gustó?

PAPÁ NOEL: Es necesario  repararlo.

JERRY: ¿Se aflojó alguna tuerca?

PAPÁ NOEL: De hecho, creo que todas.

JERRY: ¿Todas?

PAPÁ NOEL: Y cambiar algunas piezas.

JERRY: ¿Y cambiar piezas? ¿Pero, por qué?

PAPÁ NOEL: Sucedió un pequeño accidente.

JERRY: No me digas.

PAPÁ NOEL: Bueno, en realidad no fue tan pequeño.

JERRY: ¡NO ME DIGAS!

PAPÁ NOEL: Pensándolo bien, creo que fue un gran accidente.

JERRY: ¡Mis cohetes!

PAPÁ NOEL: Sí. Tus cohetes. No los pude detener y me estrellé contra la nieve.

JERRY: ¡TE DIJE QUE NO ME DIJERAS!

PAPÁ NOEL: Lo siento, Jerry. Además había mucha neblina. No podía ver nada.

JERRY: ¡La neblina! ¡Todo el invierno habrá neblina! ¿Cómo harás para viajar y entregar los juguetes a tiempo si no puedes ver por donde vas?  

PAPÁ NOEL: No lo sé.

JERRY: Tenemos un problema.

PAPÁ NOEL: No. Tenemos dos problemas.

JERRY: ¿Dos?

PAPÁ NOEL: Llevaba los juguetes en el trineo.

JERRY: ¡Santas cachuchas! No te preocupes. Trataré de pensar en alguna solución para lo de la neblina. Lo urgente ahora es recoger el trineo con los juguetes y preparar a los renos (Saliendo) ¡Ah, por cierto! Llegaron más cartas. (Arrastra un costal y se lo deja) Toma.

PAPÁ NOEL: (Mirando el costal) Gracias, Jerry.

JERRY: ¡Hasta luego! (Sale)

ESCENA 3

PAPÁ NOEL toma algunas cartas.

PAPÁ NOEL: (Leyendo) Veamos, Juanita, quiere un triciclo. Bien. Pedrito, una autopista. ¡Ya está! Vero, quiere una muñeca bailarina. ¡Empacada y lista! Chucho, quiere un soldadito de plomo. ¡Ah, sí, tengo uno! Rosita, un hermanito. ¡Perfec...! ¡Oh! San bomba,  creo que esta carta mejor se la dejo a sus papás. En fin, sigamos. Esta carta es de Pepito y quiere... (Desenrolla una enorme lista)  ¡Huy, caramba! Ese Pepito, nunca aprende. Mmm, veamos esta. “Entrega urgente para el Señor Noel” ¡Ah, caray! ¿De quién será esto?
“Detestable señor Noel: Después de que usted ha hecho mi vida miserable, es mi deseo que todos los niños del mundo sientan lo que yo he sentido. Este año no habrá Navidad. Usted no podrá entregar ningún juguete. Esta será mi venganza. Firma: A. M. R.”  ¿A M R? Pero, ¿quién es  A M R?

Entra JERRY corriendo.

JERRY: ¡Auxilio! ¡Socorro! ¡Papá Noel!

PAPÁ NOEL: ¿Qué pasa, Jerry?

JERRY: ¡Los renos!

PAPÁ NOEL: ¿Qué tienen?

JERRY: ¡Nada!

PAPÁ NOEL: ¿Nada? Y entonces, ¿por qué gritas?

JERRY: Es que no tienen nada, ni astas, ni cuerpo, ni patas ni nada.

PAPÁ NOEL: No entiendo.

JERRY: ¡No hay renos!

PAPÁ NOEL: ¿No hay renos?

JERRY: ¡No hay renos! ¡Desaparecieron!

PAPÁ NOEL: ¿Desaparecieron?

JERRY: ¡Los han raptado!

PAPÁ NOEL: ¿Qué dices?

JERRY: (Le entrega una nota) No hay renos, mis cohetes están dañados, estamos en el Polo Norte lejos de todo y… ¡No hay cómo entregar los juguetes a tiempo! (Estallando en llanto) ¡Este es el fin! (Llora)

PAPÁ NOEL: (Leyendo la nota) “Este es el principio de mi venganza. Tengo a tus renos y no los vas a encontrar antes de Navidad. Ja, ja, ja. Firma,  A. M. R. (Alguien muy rencoroso). Pos data: También descompuse los cohetes de ese tonto duende. Ja, ja, ja. Soy más listo que ustedes.”

JERRY: (Llorando) Lo que más me dolió es que me llamó “tonto duende”.

PAPÁ NOEL: Tranquilo, Jerry.

JERRY: Pero, ¿qué vamos a hacer?
PAPÁ NOEL: ¿Puedes reparar los cohetes a tiempo?

JERRY: Imposible. Después del choque, han quedado hechos chatarra. Necesitaría una semana para reconstruirlos.

PAPÁ NOEL: Pues entonces, tenemos que encontrar a los renos  enseguida.

JERRY: Pero...

PAPÁ NOEL: ¿Se te ocurre quién puede estar detrás de todo esto?

JERRY: No sé. ¿Quizás algún niño al que no le trajiste el juguete que te pidió?

PAPÁ NOEL: (Pensativo) No. No lo creo. Sería muy difícil que un niño llegara hasta el Polo Norte solo.

JERRY: Es cierto. Además, este lugar es secreto.

PAPÁ NOEL: Sí. Tendría que ser alguien de adentro.

JERRY: ¿Uno de los duendes? ¡Imposible! Todos ellos son fieles. Los conozco muy bien y...

PAPÁ NOEL: Lo sé.

JERRY: Sin embargo, voy a vigilarlos atentamente. Si observo algo extraño, te informo enseguida.

PAPÁ NOEL: Gracias, Jerry. Hagamos todo lo posible por rescatar a los renos y entregar los juguetes a tiempo. ¿Qué hora es?

JERRY: (Observa su reloj) ¡Oh, no! Nos queda menos de una hora de luz del sol.

PAPÁ NOEL: ¡Tenemos que apurarnos!

JERRY: Cuando caiga la noche, será casi imposible encontrar a los renos.

PAPÁ NOEL: No podemos perder tiempo. ¡Sal enseguida a buscarlos!

JERRY: Sí. (Sale.)

ESCENA 4

PAPÁ NOEL intenta reponerse de las malas noticias y toma otra carta del costal.

PAPÁ NOEL: (Leyendo) "Para Papá Noel de Rodolfo, el reno sin amigos." ¡Caramba! ¿Qué ha pasado en esta Navidad que todo el mundo parece haberse vuelto loco?

Saca la carta y la empieza a leer mientras a sus espaldas aparece Rodolfo,  el reno.

Rodolfo: Querido  Papá Noel, me llamo Rodolfo y soy un reno. Bueno, por lo menos lo parezco. Mis patas, el color de mi piel y las astas en mi cabeza se parecen a las de los otros renos que conozco. Sin embargo, tengo algo que me hace ver muy diferente a los demás: mi nariz. Me avergüenza ser así porque todos me molestan, se burlan y no quieren jugar conmigo. Me siento tan solo y triste que he decidido irme de aquí. Es posible que en otro lugar me entiendan. Quizás lejos de aquí pueda encontrar algún amigo.

RODOLFO se oculta mientras PAPÁ NOEL termina de leer.

PAPÁ NOEL: "Firma Rodolfo, el reno sin amigos. Post data. Por favor entrega esta carta a mi mamá. Gracias". ¡San bomba! Ese pequeño reno se ha ido de su casa. Y con ese “Alguien Muy Rencoroso” suelto por ahí, ese pequeño reno corre un gran peligro. Debo encontrarlo pronto. Pero, ¿cómo podré reconocer a Rodolfo? ¡Ya sé! Dice que su nariz tiene algo especial, ¿verdad? Bueno, iré a buscarlo (Sale)





ESCENA 5

Narrador: Mientras tanto, no muy lejos de ahí, en los linderos del bosque, tres juguetes se encontraban perdidos en medio de la niebla. Arlequín, El Soldadito de Plomo y la Bailarina, caminaban buscando cómo regresar al trineo de Papá Noel.

Entra el ARLEQUÍN caminando con mucha cautela.

ARLEQUÍN: Parece que no hay nadie.

Al no escuchar respuesta voltea y ve que está solo.

ARLEQUÍN: (Regresando por donde entró) ¡Bailarina! ¡Soldadito! (Sale)

Por el otro extremo entran la BAILARINA y el SOLDADITO caminando con cautela.

BAILARINA: No lo veo.

SOLDADITO: Hay mucha neblina y es fácil perderse aquí. Vamos a gritarle.

BAILARINA: ¡No! Nos puede escuchar el monstruo de nieve.

SOLDADITO: ¿Cuál monstruo de nieve?

BAILARINA: El que lanza esos terribles rugidos. Mejor vamos a buscarlo en silencio.

SOLDADITO: Está bien. Vamos por acá. (Salen)

ARLEQUÍN: (Entrando. En voz baja) ¡Bailarina! ¡Soldadito! Yo les decía que era mejor quedarnos en el trineo de Papá Noel. Él debía regresar por nosotros tarde o temprano. Pero claro, la bailarina nunca había visto la nieve y quería tocarla y el Soldadito dijo: “Déjala. ¿Qué puede pasar si salimos del trineo sólo un momento?” ¡Bah! ¡Necios irresponsables! El lugar de un buen juguete es en el trineo de Papá Noel y luego en las manos de algún niño. La neblina se hizo cada vez más intensa y ahora estamos perdidos. ¡Mamá! Qué frío y callado está todo por aquí. (Se escucha un gruñido) ¡Ayyy! ¡Amigos! ¿Dónde están? ¡No me dejen sólo!

ARLEQUÍN camina de espaldas mientras por el otro extremo del escenario entran la BAILARINA y el SOLDADITO. Antes de chocar se detienen y giran en redondo alejándose sin verse. Un instante después entra el SOLDADITO acompañado de un OSO POLAR quien lo toma del brazo.

SOLDADITO: ¡Qué calientita estás! No me había fijado que tenías puesto un abrigo. Ven. Creo haber escuchado algo por aquel lado. (Salen)

Por un extremo entra la BAILARINA y por el otro el ARLEQUÍN. Ambos tantean el aire en silencio. Cruzándose y evitándose una y otra vez. Luego entra el SOLDADITO acompañado por el OSO POLAR. Todos se sientan sin verse. El OSO olfatea a todos y lanza un gruñido. Todos corren en medio de gritos entrando y saliendo del escenario en una divertida carrera. La BAILARINA, el SOLDADITO y el ARLEQUÍN  entran corriendo todos hacia el centro del escenario y chocan cayendo al piso.

TODOS: ¡Auch!

SOLDADITO: ¡Bailarina!

BAILARINA: ¡Soldadito!

ARLEQUÍN: ¡Par de tontos! (Abrazándolos) ¡No vuelvan a dejarme solo!

Entra A. M. R. cubierto con una capa y lanza un  fuerte gruñido. Todos salen huyendo.

ESCENA 6

Entra JERRY.

JERRY: ¡Noel! ¡Noel! Oigan amigos, ¿no vieron para donde se fue Papá Noel? ¿Adónde? ¡Santas cachuchas! Y es que tenía algo muy importante que decirle. ¿Quieren que se los cuente? Bueno, pues fíjense que organicé a los duendes para buscar a los renos desparecidos. Yo iba caminando por la nieve cuando de repente, me encontré frente a frente con una oscura silueta...

Aparece A. M. R. atrás de Jerry.

JERRY: (Traga saliva) ¡Huy! Y la oscura silueta me observó y empezó a reír de una manera espantosa. (A. M. R. empieza a reír) ¡Ay, mamá! Si hasta parece que la sigo oyendo. ¿Ven algo? ¿Qué dicen?

A. M. R. se oculta justo un instante antes de que JERRY volteé. El juego se repite unas cuantas veces hasta que JERRY ve la silueta de A. M. R.  

JERRY: ¡Auxilio! ¡Mamá!  (Sale corriendo)

ESCENA 7

Vemos a RODOLFO el reno pasar con un bulto atado a una vara. Le da hambre y decide ver qué hay para comer en su interior. Pero el bulto se mueve. RODOLFO, intrigado, lo desata. Del interior surge el PINGÜINO.

PINGÜINO: Pero ¿qué te pasa, hermano? ¿Qué no sabes que es muy incomodo para un Pingüino como yo viajar en un bulto como éste?

RODOLFO: Lo siento. No sabía que tú estabas ahí adentro. Pensé que estaba lleno de comida.

PINGÜINO: (Asustado) ¿Comida?

RODOLFO: Sí. Tú sabes, los renos comemos hojas de árbol y arbustos verdes...

PINGÜINO: ¡Vaya!  Pues si querías comer, ¿por qué no fuiste a casa con tu mamá?

RODOLFO: Es que me escapé.   

PINGÜINO: ¿Te escapaste? Y ¿por qué?

RODOLFO: Es que nadie me quiere. No tengo amigos y todos se burlan de mí.

PINGÜINO: ¡Por San Pingüino! No puedo creer que nadie te quiera.

RODOLFO: Los otros renos se burlan y me molestan por mi nariz.

PINGÜINO: (Mirando directamente la nariz de RODLFO) ¿Qué tiene?

RODOLFO: ¿No la ves? ¡Pero si es roja como granada!

PINGÜINO: ¿Y? Yo creo que a cualquiera que se le ocurra salir de su casa con este frío se le pondría la nariz tan roja como la tuya. Ji, ji, ji.

RODOLFO: ¡No! ¡Soy el único reno con nariz roja!

PINGÜINO: Está bien. Pero dime, ¿qué harías si no tuvieras la nariz roja?

Rodolfo: Pues, no sé. Sería como todos los demás renos y quizás hasta podría convertirme en un gran artista. Sí. ¡De esos que cantan en el Festival de San Reno!

Se escucha música y RODOLFO se mueve como si tocara una guitarra eléctrica.

RODOLFO: ¡O mejor aún! ¡Podría cumplir con mi más grande sueño: ser uno de los renos de Papá Noel! Pero eso es imposible. ¿Quién va a querer a un reno con nariz roja? (Sale)

PINGÜINO: (Saltando) ¡Espera! ¡No te vayas!

ESCENA 8

PAPÁ NOEL: (Mirando al horizonte) ¡Caramba! Tengo que apurarme. ¡El sol se está ocultando! Pronto no podré ver más allá de mi nariz. (Mira al PINGÜINO)  ¿Qué es eso?

PINGÜINO: ¡Se fue! Lástima, quería seguir platicando con él.
PAPÁ NOEL: (Entrando) Hola, amigo, ¿de casualidad no has visto a un reno por aquí?

PINGÜINO: ¿Un reno? ¿Grande o pequeño?

PAPÁ NOEL: ¡Hum! Debe ser más bien pequeño.

PINGÜINO: ¿Sí?

PAPÁ NOEL: Y tiene algo diferente en su nariz.

PINGÜINO: ¿Su nariz? (Pensativo) Alguien mencionó algo acerca de su nariz hace poco. Pero ¿qué era? ¡Claro! El reno con la nariz roja.

PAPÁ NOEL: ¿Nariz roja?

PINGÜINO: Sí, pero ni lo menciones porque es muy sensible a cualquier comentario en relación a ella.

PAPÁ NOEL: ¿Y hacía dónde se fue?

PINGÜINO: Iba hacia el sur.

PAPÁ NOEL: ¡Gracias! Tengo que apresurarme. Ya es casi de noche. (Sale)



ESCENA 9

PINGÜINO: ¡Buen viaje!

Por atrás del Pingüino aparece la silueta de A. M. R. con una bolsa, lo sorprende y lo mete dentro.

PINGÜINO: (Dentro de la bolsa) ¡Auxilio! ¡Sáquenme de aquí!

A. M. R.  Ríe macabramente y sale de escena.
ESCENA 10

Rodolfo: ¡Qué frío y oscuro está todo! Casi no se puede ver más allá de la nariz.

La nariz de RODOLFO se ilumina.

Rodolfo: (Asustado) ¡Huy! ¿Qué es esa luz? (La observa) ¡Vaya, pero si es mi nariz! ¡Brilla en la noche! ¡Guau! Es tan brillante que ilumina a gran distancia.  ¡Qué genial!
Aparece A. M. R.

AMR: ¿Qué demonios es eso? ¡Un reno con nariz roja y brillante! No debe haber ningún reno al alcance de Papá Noel y menos si tiene la nariz tan brillante como esa. Mi plan puede fallar si no lo atrapo antes que lo encuentre Papá Noel.

AMR se acerca a RODOLFO. En ese momento entra PAPÁ NOEL y AMR se esconde.

PAPÁ NOEL: (Deteniéndose) ¿De dónde viene esa luz?

RODOLFO: (Apenado) Soy yo.

PAPÁ NOEL: ¡Gracias amigo! Me has salvado la vida.

RODOLFO: ¿Yo? ¿Pero, cómo?

PAPÁ NOEL: Tu luz iluminó el camino justo a tiempo. ¡Estuve a punto de caer en un gran precipicio! Te debo la vida.

RODOLFO: ¿A mí?

PAPÁ NOEL: Soy Papá Noel.

RODOLFO: ¿Papá Noel?

PAPÁ NOEL: Sí. ¿Cómo te llamas?

RODOLFO: Soy Rodolfo el reno.

PAPÁ NOEL: ¿Rodolfo? ¿Tú eres el que se escapó de su casa?

RODOLFO: (Apenado) Sí. Lo siento. Es que mi nariz...

PAPÁ NOEL: ¡Es genial!

RODOLFO: Pero todos se burlan de mí por tener una nariz diferente.

PAPÁ NOEL: Bueno, quizás ellos no han entendido que aunque las otras personas sean diferentes, también tienen sentimientos, deseos y necesidades.

AMR escucha con atención mientras PAPÁ NOEL habla.

PAPÁ NOEL: Leí tu carta y sé que te sientes solo y olvidado. Pero tú eres un reno muy especial y hay gente que te quiere tal como eres.

RODOLFO: ¿En serio?

PAPÁ NOEL: Todos somos diferentes y eso es bueno. Porque así, todos somos únicos y especiales.

RODOLFO: (Abrazando a PAPÁ NOEL) Extraño a mi mamá. (Llora)

AMR: ¡No seas cursi, Papá Noel! ¡Eso no es cierto!

PAPÁ NOEL: ¿Quién eres tú?

AMR: ¡Soy tu peor pesadilla!

PAPÁ NOEL: ¿Alguien Muy Rencoroso?

AMR: Tengo a tus renos, robé todos tus juguetes del trineo, capturé al pingüino y ahora me voy a llevar a este reno de nariz roja. ¡Este año no habrá Navidad!

PAPÁ NOEL: ¡No harás eso!

AMR: ¡Ya lo verás! ¡Toma!

AMR empieza a disparar con un rifle de agua. PAPÁ NOEL y RODOLFO corren a ocultarse entre el público mientras los chorros de agua mojan a todos a su alrededor.

AMR: ¡El tiempo se está agotando, Papá Noel! ¡No podrás hacer nada y yo habré completado mi venganza! Ja, ja, ja. (Sale)

PAPÁ NOEL: ¡Se está escapando! Rodolfo, necesito tu ayuda.

Rodolfo: ¿Mi ayuda?

PAPÁ NOEL: ¡Pronto, ilumina el camino!

RODOLFO ilumina con su nariz.

PAPÁ NOEL: ¡Ahí va! ¡Vamos a seguirlo!



ESCENA 11

Entra JERRY.

JERRY: ¡Santa! ¡Qué bueno que te encuentro!

PAPÁ NOEL: ¿Qué pasa, Jerry?

JERRY: ¡Guau! ¡Qué luz tan brillante!

PAPÁ NOEL: Es la nariz de Rodolfo. Pero ahora es necesario seguir a AMR. Acaba de irse por allá.

JERRY: Justo es lo que tengo que decirte, Santa, yo...

PAPÁ NOEL: ¡Vamos o no podremos alcanzarlo!

JERRY: ¡Pero esto es importante! El reloj de tu casa...

PAPÁ NOEL. ¡Luego me dices! Ahora hay que seguir las huellas.

JERRY: Pero, bueno.

JERRY, RODOLFO y PAPÁ NOEL, caminan hasta el borde del escenario y entre el público.  

ESCENA 12

Al regresar al escenario, ya están en la Casa de PAPÁ NOEL.

PAPÁ NOEL: Pero ¿cómo?  Las huellas llegan hasta mi casa. No lo entiendo.

Rodolfo: ¡Que extraño! Van directo hacia la puerta trasera de tu casa PAPÁ NOEL.

PAPÁ NOEL: Tienes razón. Pero entonces...

Se escuchan las doce campanadas en el reloj de la casa de PAPÁ NOEL. Aparece AMR.

AMR: Ja, ja, ja. ¡Ya es la media noche! Te he derrotado. ¡Se acabó la Navidad! ¡Ningún niño recibió juguetes este año!

JERRY salta sobre AMR y después de forcejear, le quita su capa descubriendo a un pequeño muñeco de peluche que lleva un collar con las letras AMR.

JERRY: ¡Por fin te encontré!

AMR: ¡Déjame!

PAPÁ NOEL: Pero, no entiendo. ¿Por qué quieres acabar con la Navidad?

AMR: Para que todos sientan lo que es ser olvidado.

PAPÁ NOEL: Pero, ¿quién te olvidó a ti?

AMR: ¡Todos! Yo era un juguete feliz. Me crearon en el taller de juguetes y pasé por las manos de los duendes jugueteros como alguien querido y deseado. Mi más grande ilusión era amanecer bajo el árbol de Navidad de algún niño y hacerlo sonreír de alegría al verme. Pero algo pasó antes de que mi sueño pudiera convertirse en realidad. Me separaron de la línea de ensamblaje. Mis ojos eran de distinto color uno del otro. Alguien había cometido un error. Me pusieron en el borde de una mesa y con el movimiento, caí detrás de cajas y empaques arrumbados. Esperé que alguien me sacara de ahí, pero nadie vino por mí. Pasó una Navidad y luego otra y una más. Mi ilusión se convirtió en decepción. Poco a poco me fui sintiendo rechazado y molesto hasta que se me ocurrió la idea de acabar con la Navidad. Tomé mi nombre de las letras que colgaban de mi cuello. AMR: Alguien muy Rencoroso. (Triste) Y ahora, he triunfado. Se acabó la Navidad.

JERRY: Lo siento, pero fui yo el que te separó de la línea de ensamblaje.

AMR: ¿Porque soy diferente?

JERRY: ¡No! Yo te hice así a propósito.

AMR: ¿A propósito?

JERRY: Sí. Tú eres un pedido muy especial.

AMR: No entiendo.

JERRY: No te separé porque tus ojos fueran de distinto color. (Saca una letra de su bolsa y se la muestra) Te separé porque necesitaba ponerte la letra que le faltaba a tu collar.

Ayudado por PAPÁ NOEL, JERRY le pone la letra O al collar. De tal manera que ahora el collar dice AMOR.

PAPÁ NOEL: ¡Claro! Ahora lo recuerdo. (Saca una carta de su bolsa y la lee) “Querido Santa: Espero que no tengas mucho frío allá en el Polo Norte. Cuando vengas a mi casa, te voy a esperar sentadita junto al árbol con un vaso de leche caliente y unas galletas que hace mi mamá. Mi mamá es mi mejor amiga. Bueno, mi mamá es mi única amiga. A los niños de mi escuela no les gusta mucho verme porque dicen que soy rara, pero mi mamá dice que soy especial. Yo no sé si tú me puedas cumplir este deseo, pero me gustaría tener también a un amigo especial. Que fuera un poquito como yo. Te quiere, Yolanda.”

AMR: Entonces...

PAPÁ NOEL: Tú eres el amigo especial para Yolandita.

JERRY: Te he buscado desde aquel día.

AMR: Pero, pudiste hacer otro como yo.

JERRY: No. Mis juguetes, como los niños, son únicos.

AMR: Y yo eché a perder la Navidad.

PAPÁ NOEL: La Navidad es más que regalos bajo el árbol.

JERRY: Además, aún tenemos tiempo.

AMR: ¡Pero son más de las doce!

JERRY: No lo son. Yo adelanté el reloj. Esperaba que al creer que habías ganado saldrías de tu escondite.

AMR: Entonces, ¿aún hay tiempo?

PAPÁ NOEL: ¡Sí!

AMR: (A JERRY) ¡Vamos por los renos! ¡Aprisa que no quiero dejar esperando a mi amiga Yolandita.

PAPÁ NOEL: (A JERRY) ¡Prepara mi trineo y deja al frente un lugar libre!

JERRY: ¿Un lugar libre?

PAPÁ NOEL: ¡Sí! Tengo un lugar reservado para nuestro nuevo amigo Rodolfo.

JERRY: ¿Para Rodolfo?

PAPÁ NOEL: Necesito su nariz para guiarme entre la neblina y poder  entregar los juguetes a tiempo.

JERRY: ¡Que buena idea!

PAPÁ NOEL: Pero ¡apresúrate, amigo duende, el tiempo corre!

JERRY: Voy que vuelo. ¡Hasta pronto y buena suerte! (Sale)

RODOLFO: (A PAPÁ NOEL) ¡Gracias!

PAPÁ NOEL: ¿Por qué?

RODOLFO: Porque esta noche me has enseñado que el mundo está lleno de personas especiales. Podemos parecer diferentes, pero en el fondo...

PAPÁ NOEL: Todos podemos sentir amor. Sí. De eso se trata la Navidad. De sentir el amor y compartirlo con los demás. ¡Feliz Navidad a todos!

Ambos salen de escena mientras se escucha una canción alegre.

FIN

Entradas populares de este blog

Antígona Furiosa Griselda Gambaro

Dos mujeres de Javier Daulte

LAS ACEITUNAS Lope de Rueda