Las travesuras de la Pinga. Pastorela. Autor Marco Antonio Novelo Villegas. México.





LAS TRAVESURAS DE LA PINGA







Autor: Marco Antonio Novelo Villegas

REGISTRO: 03-2013-092712022700-01


LAS TRAVESURAS DE  LA PINGA



PERSONAJES:



·      TRÍO DE ARCÁNGELES (Rafael, Miguel y Gabriel)
·      DIABLILLO COLA DE MEMBRILLO
·      PADRE DEL CIELO
·      PINGA
·      BATO
·      SAGRADA FAMILIA (Jesús, María y José)

Ángeles del cielo y sombras infernales que no hablan.

            La acción se desarrolla en el cielo, en el infierno y en la sucursal de ambos que es la tierra.

           





ACTO ÚNICO

ESCENA 1
           
En el cielo. Se escucha el rasgueo de guitarra de una canción de los Panchos y aparecen los arcángeles Rafael, Miguel y Gabriel con sus guitarras y bigotitos al estilo de los tríos. Tocan un instante algún bolero romántico hasta que llega el DIABLO interrumpiéndolos.

DIABLO: (Aplaudiendo) Sí, sí, sí. Muy bonito. Me siento conmovido. Tocan con gran sentimiento  y tienen voces de ángel...

RAFAEL: ¡Somos arcángeles!

DIABLO: Sí, sí, lo que sea. Pero saben, tengo una entrevista muy importante con su jefe. Así que si fueran tan amables de avisarle que ya llegó por quien lloraba, el mismísimo portento de la creación, el más brillante, el más temible, el más hermoso, el único, el original, el nunca visto, el inigualable... YO.

RAFAEL: Sí, sí, lo que sea.

DIABLO: ¡Envidioso! Y ahora…  ¡Sáquense de aquí! ¡Ahuecando el ala!

Salen los arcángeles.

ESCENA 2


 DIABLO: ¡Guácala! Con lo que me choca venir al cielo. Aquí todos son felices. En lugar de trabajar se la pasan cantando  con sus vocecitas angelicales, revoloteando con sus alitas de plumas blancas y tocando arpas y guitarras de oro. ¡Fúchi! Se me retuerce el estómago de tanta dulzura. ¡Una gota más de miel y me empacho! Pero así como los ven, estos ángeles no sobrevivirían ni medio día en la tierra. Ja, ja. ¡Son re baquetones! No están preparados como yo para la mala vida. Están fuera de forma y sin entrenamiento. ¡Hasta esos arcángeles me limpian los zapatos! Je, je. Por eso el Padre de los Cielos me mandó a mí a cuidar de la humanidad. Mientras en el cielo se la pasan cantando, yo he extendido mis dominios en la tierra. Ahora los hombres y mujeres son tan malos que ya ni necesito aconsejarlos. Ellos solitos se las arreglan para robar, calumniar, armar chismes y guerras. Ja, ja. Ahora los hombres y mujeres son tan malos, que junto a ellos hasta el mismo Diablo parece un ángel. Ja, ja, ja. Sin embargo, hay un pequeño pueblo llamado Belén donde reina la armonía La gente se quiere, se abraza y se apapacha. ¡Fúchila! ¡No lo soporto! Y lo peor de todo es que el amor es contagioso.  Los demás hombres pueden aprender a amar otra vez como en Belén y eso no me conviene. Por eso me he tenido que tragar mi orgullo y venir hasta aquí. Se me ha ocurrido una manera de destruir el amor y la armonía que existe en Belén. Tengo un plan tan ingenioso que ni el mismo Padre del Cielo podrá librarse de este engaño. Je, je.

ESCENA 3

PADRE DEL CIELO: (Entrando acompañado de sonido de trompetas) Diablo, diablillo, cola de membrillo. El más orgulloso de mis ángeles. ¿Cómo estás?
DIABLO: (Haciendo una reverencia forzada) Padre del Cielo.
PADRE DEL CIELO: ¿Qué noticias me traes de la tierra que te mandé vigilar?
DIABLO: ¡Uy, Padre, los hombres y mujeres que has creado son una facha! Con decirte que están destruyendo la tierra.
PADRE DEL CIELO: ¡No! ¡Pero cómo!
DIABLO: Pues así nada más. Están acabando con los bosques, y los transforman en leña para chimeneas. Todos los días llenan de mugre los ríos, desperdician el agua, sólo les importa el dinero y por si fuera poco, se la pasan peleando entre ellos.
PADRE DEL CIELO: ¡No es posible!
DIABLO: ¡Uy, y eso no es nada! Fíjate que, a mí no me gusta el chisme, pero la otra vez vi que hasta los niños hacen travesuras.
PADRE DEL CIELO: ¿También los niños? Pero yo he visto un pequeño pueblito llamado Belén donde todo es armonía. ¡Incluso reina el amor!
DIABLO: Pues sí, pero es que ahí lo tienen todo. Es fácil ser bueno y respetuoso cuando se tiene todo lo necesario.
PADRE DEL CIELO: ¿Lo crees?
DIABLO: ¡Estoy seguro! Es más, hasta podría apostar a que si  no tuvieran tantos favores tuyos, serían un puñado de bandoleros como todos los demás.
PADRE DEL CIELO: No sé... Había elegido ese pueblito para que naciera mi hijo. En Belén podría crecer rodeado de amor  y así podría enseñarlo a todas las naciones de la tierra. De hecho, ya envié a un arcángel a avisarle a un pastor llamado Bato.
DIABLO: ¿Bato?
PADRE DEL CIELO: ¡Sí! Dicen que es el más rápido de los pastores. Él debería llevar el mensaje más rápido que nadie.
DIABLO: (A público) ¡Chispas del infierno! Eso no me lo esperaba. Si nace ese niño en la tierra, y los pastores van a adorarlo, no sólo irán los de Belén, ¡irán de todas partes y el amor se esparcirá por la tierra! Ay, si eso pasa, ¡todos mis planes se vienen abajo! (Al Padre del Cielo) Padre del Cielo, creo que sería mejor asegurarnos de que Belén es realmente el mejor lugar para que nazca tu hijo. Déjame tentarlos para ponerlos a prueba. Si vemos que realmente son respetuosos y el amor vive en ellos, entonces que nazca tu hijo. Pero si son envidiosos, celosos, mentirosos, avariciosos  y calumniadores, olvídalos a su suerte. (A público) Y que se vuelvan mis vasallos, je, je.
PADRE DEL CIELO: Está bien. Ponlos a prueba. Si existe el amor en sus corazones, que en ellos nazca mi hijo. Si no, haz con ellos lo que creas más conveniente. (Sale en medio de sonido de trompetas)

DIABLO: ¡Sí, sí, sí! El triunfo será mío, los hombres serán mis esclavos y tendré mi propio reino en la tierra. Ja, ja, ja. Voy volando hasta el infierno.

ESCENA  4

Cambio de escenografía que nos sitúa en el Infierno. El DIABLO viaja volando. Al llegar se escucha un golpe seco y algo que se rompe.

DIABLO: ¡Auch! Mi colita. ¿Quién demonios me ha pisado mi colita?
PINGA. Perdón todo poderoso señor don Diablo. Es que no me fijé y como aquí en el infierno esta muy oscuro, pues la mera verdá no lo vi llegar.
DIABLO: ¡Pinga! ¡Tenías que ser tú! Me acabas de fracturar mi hermosa cola.
PINGA: Pos disculpe asté, pero esto no hubiera pasado si hubiera puesto algunos focos para iluminar el infierno. Ya de perdis de esos focos de luces de colores tipo discoteca y de paso pues nos poníamos a bailar todos los diablillos y armábamos un buen reven, porque ha de saber asté que todos dicen que aquí es bien aburrido.
DIABLO: ¡Que diablos dices! No te entiendo nada y ya mejor déjame en paz que tengo mucho que hacer. ¡Ay, ay, ay!
PINGA: ¿Se siente muy mal?
DIABLO: ¡Me siento de los mil demonios! Ay, ay, ay.
PINGA: Pues si su todo poderosa majestad quiere, yo le puedo dar un masajito levanta muertos. Mi prima Fulgencia me enseñó a tronar huesos. Mire.

            Le hace algunas llaves de lucha que dejan al Diablo todo tullido.

DIABLO: ¡Ay, ay, ay! Sí, ya me di cuenta. ¡Ay! No me puedo ni mover. Por tu culpa no voy a llevar a cabo mi plan maestro. ¡Ay, ay, ay!
PINGA: Pues si asté quiere yo lo ayudo.
DIABLO: ¿Tú? Ja, ja, ja. Pero si eres la más torpe de todos las diablillas.
PINGA: Pues tal vez, pero todos los demás están de vacaciones.
DIABLO: ¡Es cierto! ¿Cómo puedo ser tan tonto?
PINGA: Pues ya ve, hay quienes ya nacen con el talento para eso.
DIABLO: ¡Insolente, me las vas a...! ¡Ayyy!
PINGA: Mejor póngase cómodo y dígame que quiere.
DIABLO: ¡Quiero torcerte el pescuezo!
PINGA: Bueno, sí, sí, pero aparte.
DIABLO: Ven para que te explique mi plan. Mira, vas a ir a un pueblito llamado Belén y ahí vas a buscar a un pastor llamado Bato.
PINGA: ¿Y cómo lo voy a reconocer?
DIABLO: Porque es el más rápido de todos los pastores. ¡Anda, ve por él y evita que lleve el mensaje del nacimiento del niño.
PINGA: Y ¿cómo le hago para evitar que lleve el mensaje?
DIABLO: Tiéntalo con los pecados capitales. Eso nunca falla.
PINGA: A la orden. ¡Voy como alma que lleva el diablo! Je, je, je.

Camina a la salida  y le pisa la cola al Diablo.

DIABLO: ¡Auch! Mi colita. Sabes qué, mejor me voy yo. No vaya ser que me acabes de rompe todos los huesos de mi pobre cuerpecito. (Sale)



ESCENA 5

PINGA: ¡Uy, ni aguanta nada! Bueno, mejor me voy tendida como bandida. Pero antes, necesito disfrazarme para que no me reconozcan en la tierra. (Buscando) Veamos que tenemos por aquí.
           
            La PINGA saca distintos disfraces y se los prueba. Finalmente saca un vestuario de pastora y se lo pone.

PINGA: ¡Perfecto! Nadie me va a reconocer ¿verdad? ¿Los cuernos? Ahora los escondo con este sombrero. (Lo hace) ¿La cola? ¡Ah, sí! Ahora la escondo dentro de la falda. Ji, ji, ji. ¿Cómo me veo? ¡Ya estoy lista! Ahora sí, voy que vuelo hacia Belén. ¡Jupi!

Desaparece en una nube de humo.

ESCENA 6

            Bosque en las afueras de Belén. Entra Bato.

BATO: ¡Hola, amigos! Yo soy Bato, el pastor. Y vivo aquí en Belén. Disculpen que esté tan agitado pero me acaba de pasar algo increíble. ¿Quieren que les cuente lo que me paso?  Bueno, fíjense que estaba recostado en la colina cuidando a mis ovejas cuando escuché un zumbido. Al principio pensé que eran mosquitos. Entonces, atrapé a uno de ellos entre mis manos y cuando me fijé bien, dije: ¡Ah que moscote tan raro. Pero no era un mosco. Era un ángel. Sí, en serio. Un ángel con alitas y todo. Y yo le pregunté que por qué estaba tan chiquito y él me dijo que porque así viajaban más rápido.  Miré a mi alrededor y me di cuenta que había muchos de ellos. El ángel me dijo que algo muy importante iba a pasar en Belén y que tenía que avisarles a todos los pastores del pueblo que un niño iba a nacer y que todos debían adorarlo. Por eso vengo corriendo para dar la noticia. Sé que hay algunos pastores junto al río. Voy con ellos y regreso.  Si ven a algún pastor, le dicen que Bato los está buscando.

ESCENA 7
           
Entra la PINGA con disfraz de pastora y alcanza a escuchar la última frase de Bato.

PINGA: (A público) ¡Este es mi día de suerte! Aquí está ese tal Bato. (Observándolo) Que por cierto no está de malos bigotes. Ji, ji, ji. Pero van a ver cómo le pongo algunas trampas para que se olvide de avisar a los pastores. (Fingiendo sorpresa)  ¡No puede ser! ¡Tú eres el pastor Bato, el más veloz de todo Belén!
BATO: Pues...
PINGA: ¡Claro! ¡Tienes que ser tú! Dicen que eres un gran corredor. ¿Es cierto?
BATO: Bueno, me gusta correr pero...
PINGA: (Jalándolo) Tienes que venir a mi pueblo, ahí las personas con talento como tú, son muy apreciadas. Estoy segura que mi jefe te hará una gran estrella. (A público) Sí. Seguro que lo estrellará contra el piso. Ji, ji, ji. ¡Serás muy famoso! Estarás en las portadas de todas las revistas. Saldrás en la tele. Anunciarás tenis y ropa deportiva. ¡Harás películas, telenovelas y en la calle todos te pedirán autógrafos! (A público) Y no te dejarán en paz nunca hasta que revientes, ji, ji, ji. Además, todas las pastorcitas suspirarán cuando escuchen tu nombre (Lo mira y suspira) Ba, ba ¡Baaaatoooo!
BATO: Gracias, pero las multitudes me asustan. Soy tranquilo e introvertido y prefiero estar aquí en el campo abierto con mis borreguitos.

            La Pinga lo observa ilusionada y suspira.

PINGA: (A público) Que bonito habla, ¿verdad? ¡Ay, ¡qué estoy diciendo! Tengo una misión que cumplir. (A Bato) ¡Pero tienes que ser famoso! ¡Tienes que tener éxito! ¡Tú tienes que ser alguien en la vida!
BATO: Me conocen mis amigos y soy alguien: Bato, un pastor que debe dar un mensaje. (Intenta irse)
PINGA: Pues si no te interesa la fama, en mi pueblo, tú puedes tener mucho dinero. Joyas, oro y todas las riquezas de la tierra. Piensa en tus sueños. Eso que siempre has deseado, lo puedes conseguir con dinero. Ropa fina, zapatos bien chidos, un coche deportivo para que ya no tengas que correr, casa con alberca, sirvientes que hagan todo por ti...
BATO: Tengo lo que necesito y lo comparto con  mis papás, hermanitos y la gente buena de Belén.
PINGA: (A público) ¡Chispas del averno! Engañar a este pastor es más difícil de lo que pensaba. (Romántica) Además, es tan lindo. (Suspira) Es humilde y generoso. Nada que ver con los diablillos que trato todos los días en el infierno.
BATO: (Mirándola con interés creciente) Oye...
PINGA: (Melosa) ¿Si?
BATO: ¿Cómo te llamas?
PINGA: Soy la Pin... (Reacciona y se cubre los cuernos y la cola) ¡Ay!
BATO: ¿Lapinay?
PINGA: ¡No! ¡No! La… Pipi.

BATO: ¿La pipí?

PINGA: ¡No! ¡No! La… Popo.

BATO: ¿La popo?

PINGA: ¡Ay, no! ¡La Pili! ¡Sí! La Pili.

BATO: (Como saboreando el nombre) ¡Ah! La Pili. Pili. ¡Pili! Qué bonito suena. Es casi como una canción de amor.

            Los dos se toman de las manos y se miran enamorados. En ese momento aparecen los arcángeles Rafael, Miguel y Gabriel con sus guitarras y se escucha el tema de “Historia de Amor”. Después de un momento, el trío sale de escena.

BATO: Sabes, Pili, nunca había conocido a una pastorcita como tú.
PINGA: (Coqueta) Baaatoooo...
BATO: ¿De dónde vienes?
PINGA: Del infierno.
BATO: ¡Del infierno!
PINGA: (Reaccionando) ¡Ay! Así le dicen a mi pueblo. Es que hace rete harto calor.
BATO: Y ¿dónde está tu pueblo?
PINGA: Pos aquí abajito.
BATO: ¿Abajo?
PINGA: (Nerviosa) Sí, aquí nomás bajando la colina.
BATO: Ah.
PINGA: (A público) ¡Ay, que no se dé cuenta de quien soy!
BATO: Pili, tengo que ir a dar un mensaje a los pastores, pero voy rápido y regreso contigo. ¿Me esperas?
PINGA: Claro, Batito. Aquí te espero.
BATO: Hasta pronto, ¡Pilita! (Le manda un beso y sale)

ESCENA 8

PINGA: (Suspirando) ¡Que requete bonito siento! Este Bato sí me trata bien. No que el Diablillo cola de Membrillo se la pasa gritándome que soy una mala diabla y que no sé hacer nada. Pero la mera verdad, si no fuera por mí, su infierno estaría todo sucio y desordenado. Soy yo la que barre, trapea, sacude, ordena las cosas en su lugar y mantiene calientito allá abajo. ¿Y ustedes creen que me lo agradece? No. Puros gritos y malos tratos es lo que recibo. Y ¿saben qué? ¡Ya me cansé! ¡Ya  me harté! ¡Ya basta! No quiero ser una diablilla nunca más. Ya no quiero ser mala. Porque es más bonito ser bueno (Ilusionada) y así voy a poder estar con Bato. (Pensando) ¡Ya sé! Voy a ir al infierno y le voy a regresar sus cuernos y cola a ese Diablillo. ¿Quieren acompañarme? Y de paso, si ustedes han hecho algunas travesuras y quieren regresarle también sus cuernos y colitas al Diablillo, pueden hacerlo ahora. ¿Qué les parece si nos vamos todos marchando al ritmo de la música? ¡Vámonos!

La PINGA guía a los niños y todos se van marchando hacia el infierno.

ESCENA 9

En el infierno.

DIABLO: ¡Pinga! ¿Por qué tardaste tanto? Estoy impaciente. ¿Todo salió como lo planeamos?
PINGA: Pues fíjese que vengo a presentar mi renuncia.
DIABLO: ¿Renuncia?
PINGA: Sí. Ya me cansé de que me trate mal. Ya me di cuenta de que es mejor tener amigos sinceros y amar a los demás.
DIABLO: ¿Amar a los demás? ¡Pero qué tonterías estás diciendo! Nos espera el poder sobre todas las personas de la tierra. ¡Todos serán nuestros vasallos! Ja, ja, ja.
PINGA: No. El poder está en dar. Bato lo ha entendido después de hablar con el ángel y luego me lo ha enseñado. Él ha hecho que yo quiera rescatar lo mejor que hay dentro de mí.
DIABLO: ¡No puede ser! El niño ha nacido en los corazones de estos tontos. Otra vez se me ha adelantado. Cada año es lo mismo. Por más planes que hago, en estas fechas todos quieren ser buenos. (Hace un berrinche)
PINGA: ¡Pues así es! Todos queremos ser buenos y por eso venimos a devolverle sus cuernos y colas. Ya no las necesitamos, ¿verdad, amigos? Entonces, todos juntos avienten sus colas y cuernos.

Los niños realizan la acción.

DIABLO: ¡Ay, ay! Pero no importa. El próximo año regresaré y esta vez, sí voy a evitar que el amor nazca en sus corazones. Ja, ja, ja. (Sale)

PINGA: ¡Viva! ¡Misión cumplida! Ahora debemos regresar a Belén.

            La Pinga ayuda a los niños a regresar  a sus lugares. Entra Bato.

ESCENA 10

BATO: ¡Pili! ¡Qué bueno que te encuentro! ¡El niño! Ya ha nacido y todos los pastores han ido a verlo.

PINGA. Pues qué esperamos. ¡Vamos a adorarlo!

            Sale Bato y la Pinga regresa a escena.

PINGA: ¡Ha nacido el niño que trae un mensaje de amor para chicos y grandes! ¡Ha nacido el amor en mi corazón y me siento feliz! ¡Muy feliz!

            La Pinga voltea y ve el pesebre con el Niño Jesús en el centro y María y José a los lados. La Pinga se inclina ante ellos mientras la música sube al clímax  y se cierra lentamente el


TELÓN








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